
El dolor articular, con o sin alteración de tejidos, es simplemente el dolor que sientes en una o más de tus articulaciones. Una articulación es donde dos o más huesos se juntan. Piensa en tu rodilla, tu hombro o tu codo; todos son ejemplos de articulaciones.
Dolor Articular: ¿Qué significa con o sin alteración de tejidos?
La clave está en la frase "con o sin alteración de tejidos". Significa que el dolor puede venir de dos maneras:
- Con alteración de tejidos: En este caso, hay un daño real en la articulación. Imagina que te caes y te lastimas la rodilla. Podrías tener un esguince (estiramiento de ligamentos) o incluso una fractura (rotura de hueso). Aquí, el dolor es señal de que algo está roto, inflamado o dañado. Se ven cambios en los tejidos a través de radiografías u otras pruebas.
- Sin alteración de tejidos: A veces, el dolor está ahí, ¡pero no hay una lesión visible en la articulación! Las pruebas (radiografías, resonancias) no muestran daño. Esto puede sonar confuso, pero es común. A menudo, se debe a problemas en los músculos, tendones o nervios que rodean la articulación, o incluso a procesos complejos del sistema nervioso central.
Ejemplos para entender mejor
Con alteración:
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- Artritis: Desgaste del cartílago de la articulación. Las radiografías muestran un espacio articular más pequeño.
- Lesión deportiva: Un esguince de tobillo donde los ligamentos están estirados o rotos.
Sin alteración:

- Fibromialgia: Causa dolor generalizado, incluyendo dolor en las articulaciones, pero sin inflamación ni daño visible.
- Dolor referido: El dolor se siente en la articulación, pero en realidad viene de otro lugar, como un nervio pinzado en la espalda.
¿Por qué es importante saber la diferencia?
Es crucial para saber cómo tratar el dolor. Si hay un daño visible (con alteración), el tratamiento se centrará en reparar o reducir la inflamación. Esto podría incluir reposo, hielo, medicamentos antiinflamatorios o incluso cirugía.
Si no hay un daño visible (sin alteración), el tratamiento se enfocará en controlar el dolor y mejorar la función. Esto podría incluir fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento, manejo del estrés o medicamentos para el dolor nervioso.

¿Qué debes hacer si tienes dolor articular?
Lo más importante es consultar a un médico. Él o ella te examinará, te preguntará sobre tus síntomas y, si es necesario, pedirá pruebas para averiguar la causa del dolor. No te automediques. Un diagnóstico correcto es clave para un tratamiento efectivo.
Recuerda que el dolor articular, con o sin alteración de tejidos, es una señal de que algo no está bien. ¡Escucha a tu cuerpo y busca ayuda profesional!