
¡Hola estudiantes! Vamos a explorar cómo medimos las propiedades de las cosas. Específicamente, nos centraremos en las propiedades intensivas y extensivas. Prepárense para un viaje al mundo de la medición. No se preocupen, ¡lo haremos fácil y divertido!
¿Qué son las Propiedades Intensivas?
Una propiedad intensiva es aquella que no depende de la cantidad de materia que tengas. Piénsenlo así: si tienes un vaso de agua o un tanque de agua, la propiedad intensiva seguirá siendo la misma. Un ejemplo claro es la temperatura. La temperatura del agua hirviendo será la misma, ya sea en una taza o en una olla grande.
Otro ejemplo es la densidad. La densidad del oro es constante, sin importar si tienes una pepita pequeña o una barra grande. El color también es una propiedad intensiva. Una gota de pintura roja tendrá el mismo color que un galón de pintura roja.
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Instrumentos para medir Propiedades Intensivas
Para medir la temperatura, usamos un termómetro. Los termómetros pueden ser de muchos tipos: de mercurio, digitales, etc. Todos miden el grado de calor o frío de una sustancia. Por ejemplo, al cocinar, usamos un termómetro de cocina para asegurarnos de que el pollo alcance la temperatura interna correcta.
La densidad se mide usando una combinación de instrumentos. Primero, necesitas medir la masa con una balanza. Luego, necesitas medir el volumen. Para líquidos, puedes usar una probeta graduada. Para sólidos irregulares, puedes usar el método de desplazamiento de agua. Finalmente, divides la masa por el volumen para obtener la densidad.

El color puede parecer difícil de medir objetivamente, pero no lo es. Se puede usar un colorímetro o un espectrofotómetro. Estos instrumentos miden la absorbancia y transmitancia de la luz a través de una sustancia. Esto proporciona una medida cuantitativa del color.
¿Qué son las Propiedades Extensivas?
Una propiedad extensiva sí depende de la cantidad de materia que tengas. Si duplicas la cantidad de sustancia, la propiedad extensiva también se duplicará. La masa es un ejemplo perfecto. Si tienes dos manzanas, la masa total será el doble de la masa de una sola manzana. Lo mismo ocurre con el volumen: dos vasos de agua ocupan el doble de espacio que un solo vaso.
La longitud también es una propiedad extensiva. Una cuerda de 1 metro es la mitad de larga que una cuerda de 2 metros. La energía es otra propiedad extensiva. Cuanto más grande sea la cantidad de combustible, más energía liberará al quemarse.

Instrumentos para medir Propiedades Extensivas
Para medir la masa, usamos una balanza. Las balanzas pueden ser analíticas, de plataforma, o incluso balanzas de cocina. Todas ellas determinan la cantidad de materia en un objeto.
El volumen se puede medir de varias maneras. Para líquidos, utilizamos probetas graduadas, buretas o matraces aforados. Para sólidos regulares, podemos usar una regla o un calibrador (vernier) para medir las dimensiones y calcular el volumen. Para sólidos irregulares, como ya dijimos, el método de desplazamiento de agua es muy útil.

La longitud se mide con una regla, una cinta métrica o un calibrador. Dependiendo de la precisión que necesites, elegirás el instrumento adecuado.
La energía es un poco más complicada de medir directamente. A menudo, la energía se calcula indirectamente midiendo otras propiedades, como la temperatura y la masa, y utilizando ecuaciones de la termodinámica. Un calorímetro es un instrumento que se usa para medir el calor liberado o absorbido en una reacción química, que está directamente relacionado con la energía.
¡Espero que esto les haya aclarado la diferencia entre propiedades intensivas y extensivas, y cómo las medimos! Recuerden, la clave está en entender si la propiedad depende o no de la cantidad de materia. ¡Sigan explorando y aprendiendo!