
La toma de decisiones bajo riesgo implica elegir entre alternativas donde el resultado de cada opción no es seguro, sino que tiene una probabilidad asociada. Vamos a ver cómo abordar esto con ejemplos.
Paso 1: Identificar las Alternativas
Primero, define claramente todas las opciones disponibles. Cada opción debe ser mutuamente excluyente, lo que significa que solo puedes elegir una. Considera todas las posibilidades relevantes. Una opción podría ser invertir en acciones, otra podría ser mantener el dinero en una cuenta de ahorros.
Paso 2: Determinar los Posibles Resultados
Para cada alternativa, identifica los posibles resultados. No te quedes solo en el resultado más probable. Piensa en el mejor escenario, el peor escenario y los escenarios intermedios. Por ejemplo, si inviertes en una acción, podría subir, bajar o mantenerse igual.
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Paso 3: Asignar Probabilidades a Cada Resultado
Ahora, asigna una probabilidad a cada resultado posible. La probabilidad representa la posibilidad de que ocurra ese resultado. La suma de las probabilidades para cada alternativa debe ser igual a 1 (o 100%). Por ejemplo, si inviertes en una acción, podrías estimar una probabilidad del 60% de que suba, 30% de que baje y 10% de que se mantenga igual.
Paso 4: Calcular el Valor Esperado
El valor esperado (VE) es la suma de cada resultado multiplicado por su probabilidad correspondiente. Esta es una medida clave para comparar las alternativas. La fórmula es: VE = (Resultado 1 * Probabilidad 1) + (Resultado 2 * Probabilidad 2) + ... + (Resultado n * Probabilidad n).
Ejemplo:

Opción A: Invertir en una acción.
- Resultado 1: La acción sube (ganancia de $100), Probabilidad = 60%
- Resultado 2: La acción baja (pérdida de $50), Probabilidad = 30%
- Resultado 3: La acción se mantiene igual (ganancia de $0), Probabilidad = 10%
VE (Opción A) = ($100 * 0.60) + (-$50 * 0.30) + ($0 * 0.10) = $60 - $15 + $0 = $45
Opción B: Mantener el dinero en una cuenta de ahorros (ganancia segura de $5).

VE (Opción B) = $5 * 1 = $5
Paso 5: Evaluar la Tolerancia al Riesgo
El valor esperado es útil, pero no es la única consideración. Tu tolerancia al riesgo es importante. ¿Eres una persona que evita el riesgo o estás dispuesto a asumirlo para obtener mayores ganancias? La aversión al riesgo puede influir en tu decisión final, incluso si el valor esperado es más bajo.
Considera la posible pérdida máxima y la posible ganancia máxima. Algunas personas prefieren una ganancia segura y modesta a la posibilidad de una gran ganancia con un riesgo significativo de pérdida.
Paso 6: Tomar la Decisión
Finalmente, toma la decisión basándote en el valor esperado y tu tolerancia al riesgo. En el ejemplo anterior, la Opción A tiene un valor esperado mucho más alto ($45) que la Opción B ($5). Sin embargo, la Opción A también implica un riesgo de pérdida de $50. Si eres muy adverso al riesgo, podrías elegir la Opción B a pesar de su menor valor esperado.
Otro Ejemplo:
Imagina que tienes dos ofertas de trabajo:
Oferta 1: Un salario fijo de $50,000 al año.

Oferta 2: Un salario base de $40,000 al año más una comisión variable basada en las ventas. Podrías ganar hasta $30,000 en comisiones, pero también podrías no ganar nada.
Para la Oferta 2, estimas las siguientes probabilidades:
- Probabilidad de ganar $30,000 en comisiones: 20%
- Probabilidad de ganar $15,000 en comisiones: 50%
- Probabilidad de ganar $0 en comisiones: 30%
VE (Oferta 2) = $40,000 + ($30,000 * 0.20) + ($15,000 * 0.50) + ($0 * 0.30) = $40,000 + $6,000 + $7,500 + $0 = $53,500
En este caso, la Oferta 2 tiene un valor esperado más alto ($53,500) que la Oferta 1 ($50,000). Sin embargo, también implica un riesgo de ganar menos de $50,000. La decisión final dependerá de tu aversión al riesgo. Si necesitas un ingreso estable y seguro, la Oferta 1 podría ser la mejor opción. Si estás dispuesto a asumir el riesgo para potencialmente ganar más, la Oferta 2 podría ser más atractiva.