
La Tabla de Requerimientos Funcionales y No Funcionales es un documento crucial en el desarrollo de cualquier proyecto, especialmente en software. Básicamente, es una lista organizada que detalla qué debe hacer el sistema (funcionales) y cómo debe hacerlo (no funcionales).
Los requerimientos funcionales describen las acciones específicas que el sistema debe realizar. Piensa en las funciones clave. Por ejemplo, en una aplicación de comercio electrónico, un requerimiento funcional sería: "El sistema debe permitir a los usuarios registrarse con su correo electrónico y una contraseña segura". Otro ejemplo: "El sistema debe permitir a los usuarios añadir productos al carrito de compras". Son las funcionalidades que el usuario interactúa directamente.
Los requerimientos no funcionales, por otro lado, se refieren a las cualidades del sistema. Estos no están directamente relacionados con las funciones, sino con la forma en que éstas se ejecutan. Ejemplos incluyen: "El sistema debe cargar una página en menos de 3 segundos" (rendimiento), "El sistema debe ser compatible con los navegadores Chrome, Firefox y Safari" (portabilidad), o "El sistema debe ser seguro y proteger los datos del usuario contra accesos no autorizados" (seguridad). Estos son tan importantes como los funcionales porque definen la experiencia del usuario y la calidad del producto.
Must Read
¿Cómo puedes usar esta tabla? En primer lugar, durante la planificación del proyecto, te ayuda a definir el alcance y los objetivos. En segundo lugar, durante el desarrollo, sirve como guía para los programadores. Finalmente, durante las pruebas, se usa para verificar que el sistema cumple con las expectativas. Incluso si no eres un desarrollador, comprender esta tabla te permite comunicar mejor tus necesidades a los equipos técnicos, ya sea para un sitio web personal, una aplicación móvil o cualquier proyecto tecnológico.