
Los rasgos asociados a la civilización Teotihuacana se refieren a las características culturales, arquitectónicas, sociales y económicas distintivas de esta antigua ciudad y su área de influencia en Mesoamérica, floreciendo aproximadamente entre el 100 a.C. y el 550 d.C.
Una de las características más destacadas es su planificación urbana. Teotihuacán se organizó con un diseño de cuadrícula altamente simétrico, con calles y avenidas principales orientadas en direcciones cardinales. La Calzada de los Muertos, una amplia avenida central, es un ejemplo emblemático.
La arquitectura monumental es otro rasgo definitorio. Las pirámides del Sol y la Luna, así como la Ciudadela con el templo de Quetzalcóatl, demuestran un dominio de la ingeniería y una sofisticación artística impresionante. El uso de talud-tablero, una técnica constructiva que alterna superficies inclinadas (talud) con paneles verticales (tablero), es característico de Teotihuacán.
Must Read
La sociedad teotihuacana era jerárquica, con una élite gobernante que controlaba la política, la religión y la economía. Los artesanos y agricultores formaban la base de la sociedad. Aunque no se ha descifrado su sistema de escritura, se cree que utilizaban un sistema de glifos para registrar información.

La economía se basaba en la agricultura, el comercio y la producción de artesanías. Teotihuacán controlaba importantes rutas comerciales y distribuía productos como obsidiana, cerámica y textiles a otras regiones de Mesoamérica. La presencia de barrios de artesanos en la ciudad sugiere una especialización laboral significativa.
La religión era politeísta, con una variedad de deidades asociadas a la naturaleza, la agricultura y la guerra. Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, era una de las deidades principales. Los sacrificios humanos y animales eran parte de sus rituales.

Un ejemplo de estos rasgos es la Pirámide del Sol, con su enorme tamaño y la compleja ingeniería requerida para su construcción, refleja tanto la planificación urbana como la arquitectura monumental. Otro ejemplo es la cerámica naranja delgada, un producto distintivo que se comercializaba ampliamente, evidenciando su poder económico y su influencia cultural.
El estudio de los rasgos asociados a la civilización Teotihuacana tiene aplicaciones en diversos campos, como la arqueología, la historia del arte y el urbanismo. Comprender su organización social y sus logros culturales nos permite aprender sobre las complejas dinámicas de las sociedades prehispánicas y su legado en la historia de México.