
En una obra de teatro, una acotación es una nota o instrucción que el dramaturgo incluye en el texto para guiar a los actores, al director y al equipo de producción. No son parte del diálogo que los personajes dicen en voz alta. Piensa en ellas como las "notas del director" escritas directamente en el guion.
¿Para qué sirven las acotaciones?
Principalmente para:
- Indicar acciones: Cómo se mueve o interactúa un personaje.
- Establecer el tono: Cómo se dice una línea (con sarcasmo, tristeza, alegría, etc.).
- Describir el escenario: Dónde se desarrolla la escena, incluyendo decorados y utilería.
- Especificar detalles técnicos: Iluminación, sonido, música.
Ejemplos prácticos:
Imagina esta línea:
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MARÍA: Hola, Juan.
Ahora, veamos cómo las acotaciones la enriquecen:

- Acción: MARÍA (Entrando tímidamente): Hola, Juan. (Se sonroja). Aquí, la acotación describe cómo María entra y reacciona.
- Tono: MARÍA (Con sarcasmo): Hola, Juan. La acotación nos dice cómo debe sonar la línea.
- Escenario: (La escena tiene lugar en una cafetería bulliciosa. Se oye el sonido de tazas y conversaciones.) MARÍA: Hola, Juan. Esto contextualiza dónde ocurre la interacción.
¿Dónde las encuentro?
Las acotaciones suelen estar entre paréntesis o en cursiva para distinguirlas del diálogo. A menudo, también se colocan en una línea separada.
En resumen:
- Las acotaciones son instrucciones clave para la puesta en escena.
- Afectan a los actores, al director y al equipo técnico.
- Ayudan a transmitir la visión del dramaturgo de manera efectiva.
Dominar la interpretación de las acotaciones es fundamental para comprender y dar vida a una obra de teatro.