
Hola a todos! ¿Alguna vez te has preguntado cómo los profesionales de la salud mental entienden y evalúan a sus pacientes? Una herramienta importante que usan es el diagnóstico multiaxial. Puede sonar complicado, pero en realidad es una forma organizada de ver a una persona en su totalidad.
¿Qué es un Eje?
Imagina que estás describiendo un libro. Podrías hablar del título, el autor, el género, y una breve reseña. Cada uno de estos es un aspecto diferente del libro. En el diagnóstico multiaxial, un eje es simplemente una categoría diferente de información sobre una persona.
Piensa en un auto. Puedes describir su color (eje 1), su modelo (eje 2), su año de fabricación (eje 3) y si tiene algún daño (eje 4). Cada eje nos da una perspectiva diferente del auto.
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Los Ejes del DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders)
El DSM es como la "biblia" de los diagnósticos de salud mental. En versiones anteriores (como el DSM-IV), el diagnóstico multiaxial era una parte clave. Aunque ya no se usa de la misma manera en el DSM-5, entenderlo nos ayuda a comprender cómo se pensaba antes el diagnóstico. El DSM-5 ha integrado muchos de los elementos de los ejes anteriores en una evaluación más holística, pero el concepto de evaluar diferentes áreas de la vida de una persona sigue siendo fundamental.
Originalmente, el sistema DSM-IV incluía cinco ejes principales:
Eje I: Trastornos Clínicos
Este eje se centraba en los trastornos clínicos principales que presenta una persona. Por ejemplo, depresión, ansiedad, esquizofrenia, o trastorno bipolar. Si alguien estaba deprimido, ese sería el lugar para ponerlo.

Imagina a un estudiante que constantemente se siente triste, pierde interés en sus actividades favoritas y tiene problemas para dormir. Su médico podría diagnosticarlo con un trastorno depresivo mayor, que se registraría en el Eje I.
Eje II: Trastornos de la Personalidad y Retraso Mental
Este eje incluía los trastornos de la personalidad, como el trastorno límite de la personalidad o el trastorno antisocial de la personalidad, y el retraso mental (ahora conocido como discapacidad intelectual). Estos son patrones de pensamiento y comportamiento más estables y duraderos en el tiempo.
Por ejemplo, una persona que tiene dificultades significativas para relacionarse con los demás, muestra patrones de comportamiento rígidos y tiene un coeficiente intelectual bajo podría recibir un diagnóstico en el Eje II.

Eje III: Enfermedades Médicas
Aquí se listaban todas las enfermedades médicas que podrían estar contribuyendo al problema de salud mental de la persona. Por ejemplo, si alguien tiene una enfermedad de la tiroides que está causando ansiedad, se anotaría aquí.
Pensemos en alguien que tiene diabetes y experimenta cambios de humor debido a los niveles de azúcar en la sangre. Su diabetes se registraría en el Eje III.
Eje IV: Problemas Psicosociales y Ambientales
Este eje consideraba los estresores que la persona estaba experimentando en su vida. Problemas familiares, problemas laborales, dificultades económicas, o problemas con las relaciones. Estos factores pueden influir en la salud mental.

Un estudiante que está pasando por el divorcio de sus padres, tiene problemas económicos y sufre acoso escolar podría tener estos factores listados en el Eje IV.
Eje V: Evaluación Global del Funcionamiento (EEAG)
Este eje proporcionaba una puntuación numérica (del 0 al 100) que representaba el nivel general de funcionamiento de la persona. ¿Qué tan bien está funcionando en su vida diaria? ¿Está pudiendo trabajar, estudiar, relacionarse con los demás?
Una puntuación alta en el EEAG indicaría un buen nivel de funcionamiento, mientras que una puntuación baja señalaría dificultades significativas.

¿Por qué era importante el diagnóstico multiaxial?
El diagnóstico multiaxial permitía a los profesionales tener una visión más completa y matizada del paciente. No solo se centraban en el trastorno principal, sino que también consideraban otros factores importantes que podían estar influyendo.
Ayudaba a desarrollar un plan de tratamiento más personalizado y efectivo, abordando no solo el trastorno mental, sino también las enfermedades médicas, los estresores psicosociales y el nivel general de funcionamiento.
Conclusión
Aunque el DSM-5 ya no utiliza el sistema multiaxial formalmente, el espíritu de evaluar a la persona en su totalidad sigue siendo fundamental en la práctica clínica. Entender el diagnóstico multiaxial nos da una idea de cómo los profesionales de la salud mental consideran diferentes aspectos de la vida de una persona para comprenderla mejor y ofrecerle la ayuda que necesita. Recuerda, la salud mental es compleja, y entenderla requiere una visión amplia y considerada.