
Un guion teatral es como el mapa de una obra de teatro. Define qué pasa, quién lo dice, y cómo se ve todo. Sin un guion, ¡el caos reinaría en el escenario!
Personajes
Los personajes son las personas (o criaturas!) que actúan en la obra. Cada personaje tiene un nombre y una breve descripción que nos ayuda a entender quién es. Piensa en Romeo y Julieta; ambos son personajes principales con personalidades y motivaciones propias.
Diálogos
El diálogo es lo que los personajes dicen. Está escrito justo después del nombre del personaje. Por ejemplo:
Must Read
ROMEO: (Con admiración) ¡Oh, Julieta! ¡Eres el sol!
Fíjate en que a veces hay acotaciones (las palabras entre paréntesis), que indican cómo el personaje debe decir algo o qué debe estar haciendo.

Acotaciones
Las acotaciones son las instrucciones del dramaturgo. Le dicen a los actores y al director cómo deben hacer las cosas. Pueden indicar emociones, acciones, o incluso cómo debe ser el escenario. Por ejemplo: (Romeo entra corriendo, jadeando). Sin acotaciones, ¡los actores no sabrían si deben reír, llorar o correr!
Escenario
El escenario es el lugar donde ocurre la acción. El guion describe cómo debe ser ese lugar. ¿Es un castillo, una jungla, o un café? La descripción del escenario ayuda a crear la atmósfera correcta para la obra. Imagina que la obra se desarrolla en una playa: el guion describirá la arena, el mar, y quizás algunas palmeras.

Actos y Escenas
Las obras de teatro suelen dividirse en actos y escenas. Los actos son las partes principales de la obra, como los capítulos de un libro. Las escenas son divisiones más pequeñas dentro de un acto. Un cambio de escena usualmente indica un cambio de lugar o de tiempo.
En resumen...
Un buen guion teatral tiene: personajes interesantes, diálogos creíbles, acotaciones claras, una descripción del escenario, y está dividido en actos y escenas. Con estos elementos, ¡la obra de teatro cobrará vida!