
Para abordar las preguntas y respuestas del libro de Malaquías, primero debemos dividir el texto en secciones.
Luego, analizaremos cada sección individualmente. Identificaremos los temas principales. Examinaremos las preguntas implícitas o explícitas.
Finalmente, construiremos respuestas basadas en el texto y el contexto histórico. Aseguraremos la claridad y la precisión.
Must Read
Sección 1: Malaquías 1:1-5
Esta sección introduce la profecía de Malaquías. Habla del amor de Dios por Israel. Contrasta este amor con el odio a Esaú.
¿Cuál es la pregunta implícita aquí? ¿Por qué Dios ama a Jacob y aborrece a Esaú?
La respuesta no se da explícitamente. Sin embargo, se infiere de la historia bíblica. Jacob representó la línea de la promesa. Esaú la rechazó.
Sección 2: Malaquías 1:6-14
Esta sección aborda la corrupción del sacerdocio. Los sacerdotes ofrecen sacrificios impuros. Deshonran el nombre de Dios.
La pregunta central es: ¿Cómo han despreciado mi nombre?
La respuesta es múltiple. Ofrecen animales ciegos, cojos y enfermos. No cumplen con sus deberes sagrados. Lo hacen con desgano e irreverencia.
Esto lleva a otra pregunta: ¿Qué espera Dios de su pueblo?

Él busca ofrendas puras. Desea un corazón sincero y reverente. No acepta la hipocresía ni la negligencia.
Sección 3: Malaquías 2:1-9
Esta sección continúa la crítica al sacerdocio. Se les advierte de las consecuencias. Si no se arrepienten, serán maldecidos.
¿Cuál es la principal amenaza aquí? Ser maldecido y humillado delante del pueblo.
Esto se debe a que no guardaron el pacto de Leví. Corrompieron la ley. Hicieron tropezar a muchos en la ley.
La pregunta subyacente es: ¿Cuál es el papel del sacerdote?
El sacerdote debe ser un mensajero de Jehová. Debe enseñar la verdad. Debe vivir un ejemplo de santidad.
Sección 4: Malaquías 2:10-16
Esta sección denuncia la infidelidad matrimonial. También condena la injusticia social. El pueblo se ha portado deslealmente.

¿Cuál es la pregunta que se plantea aquí? ¿Por qué somos desleales unos con otros?
La respuesta radica en su desprecio por el pacto. Han profanado el santuario de Jehová. Se han casado con hijas de dioses extraños. Han maltratado a sus esposas.
Esto genera otra interrogante: ¿Qué espera Dios del matrimonio?
Dios espera fidelidad. Él espera respeto mutuo. Él desea una relación basada en el amor y la honra.
Sección 5: Malaquías 2:17-3:6
Esta sección aborda el cuestionamiento sobre la justicia de Dios. El pueblo se pregunta dónde está el Dios de justicia.
La pregunta central es: ¿Dónde está el Dios de justicia?
La respuesta es que Dios enviará a su mensajero. Este mensajero preparará el camino delante de él. Dios vendrá repentinamente a su templo para juzgar.

Este mensajero es un precursor. Él limpiará a los hijos de Leví. Él purificará su ofrenda.
Sección 6: Malaquías 3:7-12
Esta sección se centra en el diezmo. El pueblo ha robado a Dios. No han traído todos los diezmos al alfolí.
La pregunta clave es: ¿En qué te hemos robado?
La respuesta es clara: en los diezmos y las ofrendas. Al no diezmar, se han maldecido a sí mismos. Han impedido que haya alimento en la casa de Dios.
Esto lleva a la pregunta: ¿Qué promete Dios si diezmamos?
Dios promete abrir las ventanas de los cielos. Él derramará bendición hasta que sobreabunde. Reprenderá al devorador por causa de ellos.
Sección 7: Malaquías 3:13-4:3
Esta sección aborda la arrogancia del pueblo. Han dicho palabras duras contra Dios. Creen que es inútil servirle.

¿Cuál es la queja del pueblo? Es inútil servir a Dios. Es inútil guardar sus ordenanzas.
La respuesta de Dios es que Él tiene un libro de memoria. Él recordará a los que le temen. Ellos serán su especial tesoro en el día que Él actúe.
Esta sección concluye con la promesa de un juicio sobre los malvados. Los justos pisotearán a los impíos.
Sección 8: Malaquías 4:4-6
La sección final exhorta a recordar la ley de Moisés. Anuncia la venida de Elías el profeta. Él volverá el corazón de los padres a los hijos.
¿Cuál es la importancia de Elías?
Él prepara el camino para el día de Jehová. Él reconcilia a las familias. Sin esta reconciliación, la tierra será herida con maldición.
Esto culmina con una advertencia. Es una invitación a la reflexión. Es un llamado al arrepentimiento.