
La frase “Oshun y Eleggua te van a traicionar” es una expresión que, aunque impactante, se usa dentro de ciertas prácticas de la religión Yoruba y la Santería. No significa una traición literal en el sentido común, sino una advertencia sobre las consecuencias de nuestras acciones y la naturaleza de la vida.
Primero, entendamos quiénes son Oshun y Eleggua. Oshun es la Orisha del amor, la belleza, la fertilidad y la riqueza. Eleggua, el Orisha que abre y cierra los caminos, es el dueño de las encrucijadas y el mensajero entre los Orishas y los humanos. Ambos son poderosos y fundamentales en el panteón Yoruba.
La “traición” a la que se refiere la frase no es una puñalada por la espalda, sino más bien una lección aprendida a través de experiencias difíciles. Imagina que le pides a Eleggua que te abra un camino hacia el éxito, pero no sigues sus consejos o actúas de manera deshonesta. El camino que se te abrió podría cerrarse repentinamente, sintiéndose como una traición.
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De manera similar, si le pides a Oshun que te traiga amor y abundancia, pero te comportas con envidia, celos o avaricia, las bendiciones podrían desaparecer. La experiencia de perder lo que se te concedió podría sentirse como una traición de Oshun. Pero, en realidad, es una consecuencia de tus propios actos.

La frase es una manera de recordarnos que somos responsables de nuestro destino. Los Orishas nos ayudan, pero no hacen el trabajo por nosotros. Nuestra actitud, nuestras decisiones y nuestra conducta influyen directamente en los resultados que obtenemos. No podemos esperar milagros si no cultivamos valores positivos y actuamos con rectitud.
Piénsalo así: Es como plantar una semilla. Le pides a la tierra (Oshun) y al sol (Eleggua) que la hagan crecer. Pero si no la riegas, no la proteges de las plagas y esperas una cosecha abundante, te sentirás “traicionado” cuando no obtengas nada. La traición no viene de la tierra ni del sol, sino de tu propia negligencia.

En resumen, la frase "Oshun y Eleggua te van a traicionar" no es una maldición ni una amenaza. Es un recordatorio de la importancia de la responsabilidad personal, la coherencia entre nuestras acciones y nuestros deseos, y el respeto a los principios éticos y morales. Es un llamado a la reflexión para evitar decepciones y construir un camino próspero y bendecido.
Así que, en lugar de temer la “traición” de Oshun y Eleggua, enfócate en vivir una vida alineada con los valores que buscas y mantente alerta a las lecciones que la vida te presenta. Recuerda que la verdadera sabiduría reside en aprender de nuestras experiencias y asumir la responsabilidad de nuestro propio destino.