
Mary Parker Follett fue una pionera en el campo de la administración, a menudo considerada una de las primeras teóricas de la gestión. Sus ideas, aunque desarrolladas a principios del siglo XX, siguen siendo relevantes hoy en día. Su enfoque se centró en la dinámica de grupo, la colaboración y el liderazgo.
Una de sus principales aportaciones es el concepto de resolución de conflictos por integración. En lugar de simplemente comprometerse (donde ambas partes ceden algo) o dominar (donde una parte gana y la otra pierde), Follett propuso una solución donde ambas partes encuentran una nueva opción que satisface sus necesidades subyacentes.
Por ejemplo, imagina dos departamentos en una empresa, uno quiere un presupuesto mayor para marketing y el otro para investigación y desarrollo. En lugar de dividir el presupuesto existente (compromiso) o dar todo el dinero a uno (dominio), la integración implicaría encontrar formas innovadoras de colaborar en proyectos que beneficien tanto el marketing como la investigación, creando una necesidad justificada para un presupuesto mayor.
Follett también enfatizó la importancia del poder compartido. Creía que el poder no debería ser un recurso limitado que se ejerce "sobre" las personas, sino más bien un recurso que se desarrolla "con" las personas. Esto significa empoderar a los empleados y darles voz en la toma de decisiones.
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Otro concepto clave es el liderazgo situacional. Follett creía que el liderazgo efectivo depende de la situación específica y de las habilidades y conocimientos de los individuos involucrados. El líder no debe simplemente dar órdenes, sino facilitar la colaboración y el crecimiento del equipo.

Además, Follett destacaba la importancia de comprender la motivación humana. Reconocía que las personas están motivadas por algo más que simplemente recompensas financieras. El sentido de pertenencia, el logro personal y la oportunidad de contribuir al bien común son factores cruciales. Por lo tanto, la gestión debe centrarse en crear un entorno de trabajo donde los empleados se sientan valorados y comprometidos.
En resumen, las aportaciones de Mary Parker Follett a la administración se centran en la colaboración, la integración, el poder compartido y la comprensión de la motivación humana. Sus ideas resaltan la importancia de tratar a los empleados como individuos valiosos y de crear una cultura de trabajo donde todos puedan contribuir al máximo de su potencial. Sus principios promueven una gestión más humana y participativa.