
Mary Parker Follett fue una pionera del pensamiento administrativo, conocida por sus aportaciones a la Administración centradas en la gestión participativa y el poder del grupo. En lugar de una visión jerárquica, ella promovió una perspectiva más humana y colaborativa.
Su principal idea radica en la integración en lugar de la dominación o el compromiso. En esencia, la integración implica encontrar una solución que satisfaga las necesidades de todas las partes involucradas. Por ejemplo, si dos departamentos tienen un conflicto sobre el uso de un recurso, la integración no implicaría que un departamento ceda ante el otro (compromiso), sino encontrar una forma en que ambos puedan utilizar el recurso de manera eficiente y justa.
Follett también enfatizó la importancia del poder con en lugar del poder sobre. El "poder sobre" implica control y autoridad descendente, mientras que el "poder con" fomenta la colaboración y el empoderamiento mutuo. Un ejemplo sería un equipo de proyecto donde el líder no dicta las soluciones, sino que facilita la discusión y permite que el equipo tome decisiones en conjunto. Esto incrementa la responsabilidad compartida y la motivación.
Must Read
Otra contribución clave es la noción de liderazgo situacional, aunque no se la denominó así en su momento. Follett argumentaba que el liderazgo debe adaptarse a las necesidades específicas de la situación y del grupo. Un líder puede ser más directivo en una situación de crisis, pero más participativo en un contexto de planificación estratégica. El contexto dicta el enfoque.
Finalmente, las ideas de Follett tienen aplicaciones prácticas en la actualidad. Por ejemplo, la implementación de equipos autodirigidos en empresas, donde los empleados tienen la autonomía para tomar decisiones y gestionar su propio trabajo, refleja directamente su concepto de "poder con". Además, las técnicas de resolución de conflictos basadas en la negociación integrativa son un testimonio del valor duradero de su enfoque colaborativo en la administración.