
El Manual de Vigilancia del Desarrollo Infantil (MVDI) es una herramienta esencial para la detección temprana de posibles problemas en el desarrollo de niños y niñas. Básicamente, es una guía que proporciona hitos clave del desarrollo y ayuda a los profesionales de la salud y cuidadores a monitorear el progreso infantil.
El proceso de usar el MVDI se realiza paso a paso:
Paso 1: Observación. Se observa al niño o niña en su entorno natural, interactuando con otros y realizando actividades cotidianas. Por ejemplo, un niño de 12 meses, ¿intenta caminar sujetándose de los muebles? ¿Responde a su nombre?
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Paso 2: Evaluación de los hitos del desarrollo. Se comparan las habilidades observadas con los hitos esperados para su edad, que se encuentran detallados en el MVDI. Por ejemplo, a los 18 meses, un niño generalmente puede decir al menos 6 palabras con significado. Si no lo hace, se debe seguir investigando.

Paso 3: Identificación de señales de alerta. Si el niño no alcanza los hitos esperados o muestra comportamientos inusuales, se identifican como señales de alerta. Un ejemplo es la falta de contacto visual a los 6 meses, que podría ser una señal de alerta temprana.
Paso 4: Intervención temprana. Si se identifican señales de alerta, se deriva al niño para una evaluación más exhaustiva y, si es necesario, se implementan intervenciones tempranas. Por ejemplo, terapia del lenguaje o terapia ocupacional.

Ejemplo concreto: Una enfermera en un centro de salud utiliza el MVDI para evaluar a un bebé de 9 meses. Observa que el bebé no intenta gatear y no transfiere objetos de una mano a otra. La enfermera lo deriva a un especialista para una evaluación del desarrollo motor.
La importancia del MVDI radica en que permite la detección temprana de retrasos en el desarrollo, posibilitando intervenciones que pueden mejorar significativamente el pronóstico del niño. Dos usos prácticos clave son: (1) La detección temprana de problemas de lenguaje, permitiendo la intervención oportuna y mejorando la comunicación del niño. (2) La identificación de problemas motores, lo que permite el acceso a terapia física y el desarrollo de habilidades motrices adecuadas.