
El concepto de mantenerse sobre un líquido o suspendido en un gas se refiere a la capacidad de un objeto de no hundirse en un líquido (flotación) o de no caer en un gas como el aire (suspensión). Ambos fenómenos se rigen por principios físicos que determinan si un objeto se mantiene a flote o suspendido.
Flotación: El Principio de Arquímedes
La flotación en un líquido se explica principalmente por el Principio de Arquímedes. Este principio establece que: "Todo cuerpo sumergido total o parcialmente en un fluido (líquido o gas) experimenta un empuje vertical ascendente igual al peso del fluido desalojado".
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En otras palabras, si un objeto desplaza una cantidad de agua que pesa más que el objeto mismo, el objeto flotará.
Pasos para entender la flotación:

- Empuje: El líquido ejerce una fuerza hacia arriba sobre el objeto sumergido.
- Peso: La fuerza de la gravedad tira del objeto hacia abajo.
- Flotación: Si el empuje es mayor o igual al peso, el objeto flota. Si el peso es mayor, el objeto se hunde.
Ejemplo: Un barco de acero flota porque, aunque el acero es muy denso, la forma del barco desplaza una gran cantidad de agua. El peso del agua desplazada es mayor que el peso del barco.
Suspensión en un Gas: Aerodinámica y Fuerzas

La suspensión en un gas, como el aire, es más compleja y a menudo requiere movimiento. Se basa en principios de aerodinámica y en el equilibrio de fuerzas.
Para que un objeto se suspenda en el aire, es necesario generar una fuerza ascendente que contrarreste la fuerza de la gravedad (el peso). Esta fuerza puede ser:

- Sustentación: Generada por la forma y el movimiento de un objeto, como un avión. El aire fluye más rápido sobre la superficie superior del ala, creando una presión más baja y generando sustentación.
- Empuje: Generado por un motor, como en un helicóptero. Las hélices empujan el aire hacia abajo, creando una fuerza igual y opuesta hacia arriba.
Ejemplo: Un avión se mantiene en el aire porque las alas están diseñadas para generar sustentación cuando el avión se mueve a través del aire a cierta velocidad. El motor proporciona el empuje necesario para alcanzar esta velocidad y mantener la sustentación.
En resumen, flotar en un líquido depende de la densidad relativa del objeto y el líquido, mientras que suspenderse en un gas generalmente requiere movimiento y fuerzas aerodinámicas para superar la gravedad.