
Las manchas en los dientes pueden ser un problema común. Se clasifican principalmente en dos tipos: manchas intrínsecas y manchas extrínsecas. Entender la diferencia entre ellas es clave para saber cómo prevenirlas y tratarlas.
¿Qué son las Manchas Extrínsecas?
Las manchas extrínsecas son aquellas que aparecen en la superficie externa del diente. Piensa en ellas como suciedad pegada a tus dientes. Se producen por el contacto con sustancias que tienen color y se adhieren al esmalte.
Causas comunes:
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- Alimentos y bebidas: Café, té, vino tinto, refrescos oscuros, salsa de soya, frutas como moras. Estos productos contienen pigmentos fuertes que se adhieren al diente.
- Tabaco: Fumar cigarrillos, puros o mascar tabaco mancha los dientes debido a la nicotina y el alquitrán.
- Mala higiene bucal: No cepillarse los dientes correctamente o con frecuencia permite que la placa bacteriana se acumule y se manche.
- Algunos enjuagues bucales: Enjuagues bucales con clorhexidina pueden causar manchas, especialmente si se usan por tiempo prolongado.
Cómo eliminarlas: Las manchas extrínsecas a menudo se pueden quitar con una buena higiene bucal, como cepillarse los dientes después de cada comida y usar hilo dental. Una limpieza dental profesional realizada por un dentista o higienista dental también puede eliminar eficazmente estas manchas.

¿Qué son las Manchas Intrínsecas?
Las manchas intrínsecas se originan dentro del diente. Estas manchas están incorporadas en la estructura del esmalte o la dentina, la capa debajo del esmalte. Son más difíciles de eliminar que las manchas extrínsecas.
Causas comunes:

- Fluorosis: Exceso de flúor durante la formación de los dientes (en la infancia) puede causar manchas blancas o marrones.
- Medicamentos: Algunos antibióticos, como la tetraciclina, pueden manchar los dientes si se toman durante el embarazo o en la infancia.
- Traumatismos: Un golpe en un diente puede dañar los vasos sanguíneos dentro del diente, causando una decoloración.
- Defectos del esmalte: Problemas genéticos o durante el desarrollo dental pueden provocar manchas intrínsecas.
- Envejecimiento: Con el tiempo, el esmalte se vuelve más delgado, permitiendo que la dentina (de color amarillento) se transparente más, dando la apariencia de un diente manchado.
Cómo tratarlas: Las manchas intrínsecas son más difíciles de tratar que las extrínsecas. Algunas opciones incluyen:
- Blanqueamiento dental profesional: Puede ayudar a aclarar las manchas, pero no siempre es efectivo.
- Carillas dentales: Son láminas delgadas de porcelana que se adhieren a la parte frontal de los dientes para cubrir las manchas.
- Coronas: En casos severos, se puede colocar una corona para cubrir completamente el diente.
En resumen:
Recuerda: Manchas extrínsecas = en la superficie, fáciles de quitar. Manchas intrínsecas = dentro del diente, más difíciles de tratar. Mantener una buena higiene bucal y visitar regularmente al dentista son las mejores formas de prevenir ambos tipos de manchas.