
La Hora de la Pasión, o Horas de la Pasión, son meditaciones escritas por Luisa Piccarreta sobre las 24 horas previas a la crucifixión de Jesucristo. En esencia, es una forma de unirse íntimamente a Jesús en Su sufrimiento para repararlo y consolarlo, además de obtener gracias para nosotros y para los demás.
La idea principal es la reparación y la unión. Luisa recibió instrucciones de Jesús para revivir mentalmente cada hora de Su Pasión. Ella debía seguir a Jesús en Getsemaní, durante Su juicio ante Pilato, en el camino al Calvario, y finalmente, en Su crucifixión y muerte. Al hacer esto, el alma se une a Su sufrimiento y ofrece reparación por los pecados del mundo, así como también consuelo a Jesús mismo.
Otro concepto fundamental es la "reparación continua". No es suficiente meditar en las Horas de la Pasión una sola vez. Jesús pide a Luisa que las repita continuamente, como un acto perpetuo de amor. Al vivir en la Divina Voluntad, podemos ofrecer continuamente este sacrificio a Dios. Por ejemplo, al escuchar una noticia triste, podemos decir interiormente: "Jesús, te amo y te acompaño en Tu Pasión, ofreciendo este dolor en reparación por los pecados de todo el mundo."
Must Read
¿Cómo podemos aplicar esto en la práctica? Puedes comenzar leyendo las Horas de la Pasión de Luisa Piccarreta. Léelas en orden cronológico, meditando en cada hora. Si no puedes leer todo el libro de una vez, puedes elegir una hora específica y meditar en ella a lo largo del día. También, puedes incorporar la idea de la reparación en tu vida diaria. Cuando enfrentes dificultades, ofrécelas a Jesús en unión con Su Pasión. Al hacer esto, transformarás tus sufrimientos en fuentes de gracia para ti y para el mundo entero. Recordar la Pasión de Cristo a menudo nos ayudará a estar más cerca de Él y a vivir una vida más santa.