
Los anglicismos en marketing son palabras o expresiones del inglés que se usan en español, a menudo sin una traducción directa o equivalente ampliamente aceptada. Su uso es común, pero a veces innecesario, pudiendo generar confusión o dificultar la comunicación con audiencias que no dominan el inglés. Entenderlos y saber cuándo reemplazarlos es clave para un marketing efectivo.
Fase 1: Identificación de Anglicismos Comunes
Estos son algunos ejemplos de anglicismos frecuentes en marketing:
- Brainstorming: Sesión de lluvia de ideas.
- Branding: Construcción de marca.
- Target: Público objetivo.
- Feedback: Retroalimentación o comentarios.
- Engagement: Interacción o participación.
- Newsletter: Boletín informativo.
Fase 2: Análisis del Contexto
Antes de usar un anglicismo, pregúntate:
Must Read
- ¿Existe una traducción clara y comprensible en español?
- ¿Mi público objetivo entenderá el término en inglés?
- ¿El uso del anglicismo aporta valor o genera confusión?
Fase 3: Sustitución o Aclaración
Si un anglicismo puede ser confuso, considera estas opciones:

- Reemplazarlo por su equivalente en español: En lugar de "call to action," usa "llamada a la acción."
- Aclararlo entre paréntesis: "Influencer (persona influyente)."
- Adaptarlo al español (con precaución): A veces, la adaptación fonética es aceptable, pero prioriza la claridad.
Ejemplos Prácticos
Imagina que estás redactando una campaña para un producto local:
- En lugar de: "Necesitamos un buen copy para este landing page,"
- Escribe: "Necesitamos un buen texto publicitario para esta página de aterrizaje."
Prioriza siempre la claridad y la comunicación efectiva. El objetivo es conectar con tu audiencia, no impresionarla con tu conocimiento de inglés. Usar el español correctamente no solo es importante, sino que proyecta mayor profesionalidad y cercanía.