
El lavado de manos quirúrgico en tres tiempos es una técnica específica para limpiar las manos antes de una cirugía. Elimina la mayor cantidad posible de gérmenes para proteger al paciente de infecciones. Es más exhaustivo que el lavado de manos común.
¿Qué significa "en tres tiempos"?
La frase "en tres tiempos" se refiere a que el lavado se repite tres veces, usando un antiséptico. Cada repetición cubre las manos y los antebrazos. Pensar en "tres rondas" ayuda a entender el concepto.
Paso a paso del lavado quirúrgico en tres tiempos:
Antes de empezar, quítate anillos, pulseras y reloj. Uñas cortas y sin esmalte son importantes.
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Primer tiempo:
- Moja tus manos y antebrazos con agua.
- Aplica el antiséptico (por ejemplo, clorhexidina o povidona yodada). Usa la cantidad recomendada por el fabricante.
- Lava por al menos dos minutos. Cubre todas las superficies: palmas, dorsos, entre los dedos y antebrazos hasta el codo. Usa movimientos circulares.
- Enjuaga desde las manos hacia los codos, manteniendo las manos elevadas para que el agua sucia no vuelva a contaminar las manos.
Segundo tiempo:

- Aplica nuevamente el antiséptico.
- Lava por un minuto. Repite los mismos movimientos circulares en manos y antebrazos, pero esta vez hasta unos centímetros por debajo del codo.
- Enjuaga de la misma manera que en el primer tiempo.
Tercer tiempo:
- Aplica el antiséptico por última vez.
- Lava por un minuto, solo hasta las manos. No laves los antebrazos.
- Enjuaga solo las manos, manteniendo las elevadas.
Después del lavado:
Una vez terminado el tercer tiempo, seca tus manos con una toalla estéril. Empieza por los dedos y avanza hacia los codos. Usa una sección diferente de la toalla para cada área. No uses la misma toalla para ambas manos.

Luego del secado, mantén tus manos elevadas y evita tocar cualquier superficie no estéril. El objetivo es mantener las manos lo más limpias posible hasta el inicio de la cirugía.
¿Por qué es importante?
El lavado de manos quirúrgico reduce significativamente el riesgo de infecciones en el paciente. Elimina gérmenes que pueden causar complicaciones graves. Es un paso crucial para garantizar la seguridad del paciente durante la cirugía.
Un lavado incompleto o incorrecto puede comprometer la esterilidad y aumentar el riesgo de infección. Por eso, seguir cuidadosamente cada paso del lavado quirúrgico en tres tiempos es esencial para todo el equipo quirúrgico.