
Vamos a responder preguntas sobre el cuento clásico, La Princesa y el Guisante.
Pregunta 1: ¿Quién era la princesa?
Primero, leemos el cuento para encontrar la información. La princesa era una joven que buscaba refugio en un castillo.
Segundo, el cuento nos dice que ella decía ser una princesa, pero no se sabía con certeza. Ella se presenta a la puerta del castillo una noche.
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Tercero, la princesa era una invitada misteriosa. Su verdadera identidad es una parte importante del cuento. Ella dice que es una princesa de verdad.
Pregunta 2: ¿Qué buscaba la princesa?
Primero, releemos el cuento. La princesa buscaba un lugar para pasar la noche.
Segundo, ella buscaba refugio de una tormenta terrible. Estaba muy mojada y cansada.

Tercero, aunque buscaba refugio, realmente buscaba un príncipe. Ella también quería demostrar que era una princesa de verdad.
Pregunta 3: ¿Quién puso el guisante debajo de los colchones?
Primero, recordamos el cuento. Fue la reina, la madre del príncipe, quien puso el guisante.
Segundo, ella quería probar si la joven era una princesa de verdad. Las princesas verdaderas son delicadas.
Tercero, la reina era muy inteligente y observadora. Ella quería asegurarse de que su hijo se casara con una verdadera princesa.

Pregunta 4: ¿Cuántos colchones y edredones había en la cama?
Primero, busquemos esta información específica en el cuento. Había veinte colchones y veinte edredones.
Segundo, esta gran cantidad de ropa de cama hacía la prueba aún más difícil para la princesa. El guisante estaba debajo de todo.
Tercero, la cantidad exagerada de colchones y edredones subraya lo absurdo de la situación. Muestra lo quisquillosa que era la reina.
Pregunta 5: ¿Cómo durmió la princesa?
Primero, recordemos la experiencia de la princesa. Ella durmió muy mal.

Segundo, se quejó de que había algo duro en la cama que le impidió dormir bien. Estaba muy adolorida por la mañana.
Tercero, ella dijo que había dormido sobre algo muy duro y extraño. Esta respuesta probó que era una princesa de verdad.
Pregunta 6: ¿Qué probó el guisante?
Primero, pensemos en el propósito del guisante. El guisante probó que la joven era una princesa de verdad.
Segundo, la reina creía que solo una verdadera princesa sería lo suficientemente sensible para sentir un guisante a través de tantos colchones. Las verdaderas princesas eran delicadas y sensibles.

Tercero, probó que la princesa tenía una sensibilidad especial. Su delicadeza confirmaba su nobleza. El guisante fue la clave.
Pregunta 7: ¿Qué pasó al final del cuento?
Primero, recordemos el final. El príncipe se casó con la princesa.
Segundo, el príncipe estaba feliz de haber encontrado una verdadera princesa. La reina también estaba contenta con el resultado.
Tercero, la historia termina con la confirmación de que ella era realmente una princesa. El guisante se exhibió en un museo.