
Analicemos la cuestión: La Metodología, ¿se escribe en pasado o futuro?
Entendiendo la Pregunta
Inicialmente, debemos comprender qué implica "la metodología". ¿Nos referimos a la descripción de una metodología ya aplicada, o a la proposición de una metodología para un proyecto futuro? Esta distinción es crucial. Asumimos que la pregunta busca la convención general.
Evaluando las Opciones: Pasado
Escribir la metodología en pasado sugiere que se trata de un informe o una descripción de algo que ya se hizo. Por ejemplo: "Se utilizó el método X para analizar los datos". Esto implica una acción completada. Asumimos que los resultados ya se conocen.
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Usar el pasado aporta claridad sobre lo que realmente funcionó. Permite una narración de las decisiones tomadas. Es especialmente útil en informes de investigación.
Evaluando las Opciones: Futuro
Escribir la metodología en futuro indica una planificación. Estamos proponiendo cómo se abordará un problema. Por ejemplo: "Se utilizará el método Y para predecir tendencias". Esto implica una intención y una expectativa.
El futuro es adecuado para propuestas de investigación. También es útil para planes de proyecto. Indica la intención de seguir un camino específico.

Identificando Supuestos Clave
Un supuesto importante es el contexto. ¿Para qué se está escribiendo la metodología? ¿Es para una tesis, un informe final, una propuesta, o un manual? El contexto determina la temporalidad adecuada.
Otro supuesto es la audiencia. ¿Quién leerá el documento? ¿Son expertos, estudiantes, o financiadores? La audiencia influye en el nivel de detalle y el lenguaje utilizado.
Además, asumimos que buscamos la forma más clara y precisa de comunicar la información.

Analizando la Voz Pasiva
Es importante considerar la voz pasiva. La voz pasiva a menudo minimiza el agente de la acción. Por ejemplo, "Los datos fueron analizados" en lugar de "Nosotros analizamos los datos". La voz pasiva puede ser útil para mantener el enfoque en el proceso en lugar del investigador.
La voz pasiva no necesariamente implica el pasado. Puede utilizarse tanto en pasado como en futuro. Por ejemplo: "Los datos serán analizados".
La voz pasiva puede ser combinada con el tiempo verbal apropiado para mantener el énfasis en el proceso o acción, sin importar la temporalidad.

Evaluando la Consistencia
Independientemente del tiempo verbal elegido, la consistencia es crucial. Si se empieza en pasado, se debe mantener el pasado. Si se empieza en futuro, se debe mantener el futuro. La inconsistencia confunde al lector.
La mezcla de tiempos verbales sólo es aceptable cuando se describen acciones secuenciales ocurridas en diferentes momentos temporales. Aun así, debe ser explicitado claramente.
La coherencia interna y la consistencia lingüística, son fundamentales para garantizar la comprensión del lector.

Llegando a una Conclusión Razonada
No hay una respuesta única y definitiva. La elección entre pasado y futuro depende del propósito del documento. Si se describe algo ya hecho, el pasado es apropiado. Si se propone algo, el futuro es más adecuado.
Considera el contexto, la audiencia, y la necesidad de claridad. Mantén la consistencia en todo el documento. Una redacción clara y precisa es fundamental.
En resumen, la mejor práctica es alinear el tiempo verbal con el objetivo de la sección de metodología, y evitar saltos temporales innecesarios.