
El Artículo 123 Constitucional Mexicano es la ley fundamental que regula las relaciones laborales en México. En otras palabras, define los derechos y obligaciones tanto de los trabajadores como de los empleadores. Es como el reglamento de juego del mundo laboral.
Su historia es larga y llena de luchas. Para entenderla, debemos recordar el contexto de la Revolución Mexicana (1910-1917). Antes de la Revolución, los trabajadores sufrían condiciones terribles: largas jornadas, salarios bajos, falta de seguridad y sin derechos básicos.
El Artículo 123 nace como respuesta a estas injusticias. Se incluyó en la Constitución de 1917, convirtiéndose en una bandera de la Revolución.
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Originalmente, el Artículo 123 era un solo artículo. Pero para hacerlo más claro y completo, se dividió en dos apartados: Apartado A y Apartado B.
Apartado A: Regula las relaciones laborales entre los trabajadores del sector privado y sus patrones. Por ejemplo, un empleado de una fábrica, una tienda o un restaurante.

Este apartado habla de temas como: jornada laboral máxima (8 horas), descanso semanal obligatorio, salario mínimo, derecho a la huelga, indemnización por despido injustificado, seguridad e higiene en el trabajo, y protección a la maternidad. Imagina que trabajas en una panadería. El Apartado A te protege garantizando que no trabajes más de 8 horas al día y que tengas un día de descanso a la semana.
Apartado B: Se refiere a las relaciones laborales entre el Estado (gobierno) y sus trabajadores. Es decir, empleados públicos como maestros, policías o burócratas.

El Apartado B establece sus derechos y obligaciones como trabajadores del gobierno, como el derecho a la sindicalización, la estabilidad en el empleo y la seguridad social. Un ejemplo es un maestro de primaria. El Apartado B le garantiza estabilidad laboral y acceso a servicios de salud.
El Artículo 123 ha sido modificado y actualizado a lo largo de los años para adaptarse a los cambios en el mundo laboral. Sigue siendo una pieza clave para proteger los derechos de los trabajadores en México y promover condiciones de trabajo justas y dignas. Es un logro importante de la Revolución Mexicana que continúa impactando la vida de millones de personas.