
La suspense es un estado de incertidumbre o ansiedad sobre lo que va a pasar. En el teatro, especialmente al inicio de una obra, la suspense es crucial para enganchar al público y generar interés en la trama. La primera escena de Hamlet es un ejemplo magistral de cómo crear suspense desde el principio.
¿Por qué la escena I del Acto I de Hamlet crea suspense?
La escena se abre en la noche, en los muros del castillo de Elsinore, Dinamarca. Dos guardias, Bernardo y Francisco, están de guardia. La oscuridad y el frío de la noche establecen un ambiente sombrío e inquietante de inmediato. Francisco, al ser relevado por Bernardo, murmura "Por este alivio, muchas gracias. ¡Qué frío hace, y qué triste estoy!". Esta simple frase ya siembra la semilla de la duda: algo no está bien en Dinamarca.
Luego, Bernardo insiste en que Horacio, un amigo de Hamlet (el príncipe), acompañe a los guardias. Horacio es un escéptico, un hombre de razón. Su presencia es importante porque él, a diferencia de los guardias, necesita pruebas concretas para creer algo. Cuando Bernardo menciona "esta cosa" que han visto, la expectativa del público aumenta. ¿Qué "cosa" es tan extraña que requiere la presencia de un intelectual para ser verificada?
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La aparición del fantasma es el punto culminante de la suspense. Un espectro, vestido con la armadura del difunto rey Hamlet, aparece repentinamente. Los guardias están aterrorizados y Horacio, a pesar de su escepticismo, está visiblemente afectado. El fantasma no habla, simplemente se manifiesta en silencio, lo que aumenta la sensación de misterio y temor. ¿Por qué aparece el fantasma? ¿Qué quiere?
El comportamiento del fantasma es otro factor clave para generar suspense. Desaparece al canto del gallo, una tradición folclórica que indica que los espíritus malignos deben retirarse al amanecer. Esto sugiere que el fantasma está restringido por algo, que no puede actuar libremente. ¿Qué lo retiene?

Finalmente, la decisión de Horacio y los guardias de contarle a Hamlet sobre el fantasma establece el curso de la obra y eleva la suspense a un nivel superior. El público se pregunta: ¿cómo reaccionará Hamlet? ¿Qué hará con esta información? La escena termina con la promesa de una confrontación futura, dejando al espectador ansioso por saber más. Es como si te dieran la primera pieza de un rompecabezas muy complicado: sabes que hay una imagen completa, pero aún no la puedes ver. La incertidumbre te obliga a seguir viendo (o leyendo) para descubrir la verdad.
En resumen, la primera escena de Hamlet crea suspense a través de un ambiente oscuro, la aparición de un fantasma misterioso, el comportamiento extraño de este espectro y la promesa de una acción futura. Shakespeare utiliza estos elementos para enganchar al público desde el principio y prepararlo para los eventos trágicos que están por venir.