
Este es un resumen de la guía de práctica clínica para el Bloqueo Auriculoventricular (BAV). Está diseñada para estudiantes. Vamos a ver los pasos clave en la identificación y manejo de esta condición. Recuerda que siempre debes consultar con un profesional experimentado.
Paso 1: Reconocimiento del BAV
Primero, identifica un BAV en un electrocardiograma (ECG). Busca la disociación AV. Esto significa que las ondas P (auriculares) y los complejos QRS (ventriculares) no están relacionados entre sí. La frecuencia auricular y la frecuencia ventricular son diferentes.
Observa el intervalo PR. Un intervalo PR prolongado constante indica un BAV de primer grado. Un intervalo PR que se alarga progresivamente hasta que una onda P no es seguida por un QRS indica un BAV de segundo grado tipo Mobitz I (Wenckebach).
Must Read
Un BAV de segundo grado tipo Mobitz II se caracteriza por ondas P bloqueadas repentinamente. Estas no son seguidas por un complejo QRS. El intervalo PR es constante en los latidos conducidos. Un BAV de tercer grado (completo) muestra disociación AV completa. Las ondas P y los complejos QRS tienen ritmos independientes.
Paso 2: Clasificación de la Severidad
Después de identificar un BAV, determina su severidad. ¿Es un bloqueo de primer grado, segundo grado (Mobitz I o Mobitz II) o tercer grado? La severidad influye en el tratamiento.

Considera la frecuencia cardíaca. Una frecuencia ventricular muy lenta (bradicardia severa) es más preocupante. Busca síntomas como mareos, síncope (desmayo) o dolor en el pecho. Estos sugieren un bloqueo más grave y requieren intervención inmediata.
Evalúa si el bloqueo es agudo o crónico. Un BAV agudo puede ser causado por un infarto de miocardio o medicamentos. Un BAV crónico puede ser debido a enfermedad del sistema de conducción. La causa subyacente impacta el manejo.
Paso 3: Evaluación Inicial del Paciente
Evalúa al paciente clínicamente. Mide la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Determina el nivel de conciencia. Obtén una historia clínica relevante, incluyendo medicamentos que esté tomando el paciente. Presta atención a medicamentos que puedan causar o empeorar un BAV.

Realiza un ECG de 12 derivaciones. Busca otras anomalías, como signos de isquemia. Revisa los electrolitos séricos (potasio, magnesio, calcio). Las alteraciones electrolíticas pueden contribuir al BAV. Realiza una gasometría arterial si sospechas hipoxia o acidosis.
Considera la posibilidad de un infarto agudo de miocardio. Especialmente si el BAV es de nueva aparición. Realiza pruebas cardíacas adicionales (por ejemplo, troponinas) si hay sospecha de isquemia miocárdica.

Paso 4: Manejo Agudo
Si el paciente está sintomático y hemodinámicamente inestable, administra atropina. La dosis habitual es de 0.5 mg IV. Repite cada 3-5 minutos hasta una dosis total de 3 mg. La atropina puede aumentar la frecuencia cardíaca en algunos tipos de BAV, pero no siempre es efectiva.
Si la atropina no es efectiva o está contraindicada, considera la estimulación transcutánea. Coloca los electrodos de estimulación en el pecho del paciente. Ajusta la corriente hasta que se capture el ventrículo. La estimulación transcutánea es dolorosa y debe usarse como medida temporal.
Si la estimulación transcutánea no es suficiente, considera la estimulación transvenosa. Esto requiere la inserción de un electrodo en el ventrículo derecho a través de una vena. La estimulación transvenosa proporciona un ritmo más estable que la estimulación transcutánea.

Paso 5: Manejo a Largo Plazo
El tratamiento definitivo para un BAV de alto grado sintomático es la implantación de un marcapasos permanente. El tipo de marcapasos (unicameral, bicameral) dependerá de la condición del paciente. El marcapasos asegura una frecuencia cardíaca adecuada.
Si el BAV es causado por un medicamento, suspende el medicamento. Considera ajustar la dosis de medicamentos que puedan afectar la conducción AV. El seguimiento a largo plazo con un cardiólogo es esencial. Esto para controlar la función del marcapasos y ajustar la medicación según sea necesario.
Educa al paciente sobre su condición. Explícale la importancia del marcapasos y cómo funciona. Enséñale los síntomas que debe buscar. Indícale cuándo debe buscar atención médica. Recuérdale asistir a las citas de seguimiento regulares. La comunicación efectiva es crucial para el éxito del tratamiento.