
Las fuentes nacionales del Derecho Internacional Privado (DIPr) son las reglas que cada país establece dentro de su propio ordenamiento jurídico para resolver conflictos de leyes. Estos conflictos surgen cuando una situación legal involucra elementos de diferentes países.
Paso 1: Identificar la situación con elementos extranjeros
Primero, debemos reconocer que la situación jurídica tiene conexión con más de un país. Esto se evidencia cuando personas de diferentes nacionalidades están involucradas, o cuando un contrato se firma en un país pero se ejecuta en otro. Por ejemplo, un matrimonio entre un mexicano y una canadiense celebrado en España tiene elementos extranjeros.
Otro ejemplo es un contrato de compraventa de una máquina fabricada en Alemania que será utilizada en Argentina. La nacionalidad de las partes, el lugar de celebración del contrato y el lugar de ejecución son relevantes. Estos son elementos claves que activan las reglas del DIPr.
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Paso 2: Buscar la norma de conflicto en la ley nacional
Una vez identificada la situación internacional, el siguiente paso es buscar la norma de conflicto en la legislación interna de cada país involucrado. Cada país tiene sus propias reglas para determinar qué ley se aplica.
Estas normas no resuelven directamente el caso. En cambio, señalan cuál es el país cuya ley debe usarse para resolver el problema. Por ejemplo, el Código Civil de un país puede tener un artículo que diga: "La capacidad de las personas se rige por la ley de su domicilio." Este artículo es una norma de conflicto.

Paso 3: Determinar el punto de conexión
La norma de conflicto contiene un punto de conexión. El punto de conexión es el elemento que la norma usa para señalar la ley aplicable. En el ejemplo anterior ("La capacidad de las personas se rige por la ley de su domicilio"), el punto de conexión es el "domicilio" de la persona.
Otros puntos de conexión comunes incluyen la nacionalidad, el lugar de celebración de un contrato (locus celebrationis), el lugar de situación de un bien (lex rei sitae), y la voluntad de las partes. Identificar el punto de conexión es vital para encontrar la ley aplicable.

Paso 4: Aplicar la ley designada
Una vez identificado el punto de conexión, se busca la ley del país señalado por dicho punto. Esta ley será la que finalmente resuelva el fondo del asunto. Si la norma de conflicto dice que se aplica la ley del domicilio, debemos aplicar las leyes del país donde la persona tiene su domicilio.
Por ejemplo, si un ciudadano argentino domiciliado en Francia fallece sin testamento, la ley francesa (ley del domicilio) determinará quiénes son sus herederos y cómo se distribuirán sus bienes. En este caso, las leyes francesas sobre sucesiones son las que se aplican.

Paso 5: Considerar las excepciones (si existen)
En algunos casos, la ley designada por la norma de conflicto puede ser inaplicable. Existen excepciones como el orden público internacional y el fraude a la ley. El orden público se refiere a principios fundamentales que cada país considera esenciales y que no pueden ser violados por leyes extranjeras.
El fraude a la ley ocurre cuando una persona deliberadamente busca cambiar un punto de conexión para que se aplique una ley más favorable. Por ejemplo, una persona que cambia su domicilio únicamente para evitar las leyes de su país de origen en materia de impuestos.
Si alguna de estas excepciones aplica, el juez deberá buscar otra solución legal para resolver el caso. Esto podría implicar aplicar la ley de otro país que tenga una conexión relevante, o incluso la ley del foro (la ley del país donde se está llevando a cabo el juicio). El análisis de estas excepciones es complejo y depende del caso específico.