
La clave para una buena investigación o un buen análisis es saber dónde buscar la información correcta. Aquí te explicamos las fuentes de información primaria, secundaria y terciaria de manera sencilla.
Lo más importante es entender la definición: una fuente de información es cualquier cosa (persona, documento, registro) que te provee información. Lo que las diferencia es el nivel de interpretación y proximidad al evento original.
Fuentes Primarias: Son el testimonio directo del evento o tema que estás investigando. Piensa en ellas como la fuente original. Ejemplos: diarios personales, resultados de experimentos científicos, entrevistas, obras de arte originales, documentos legales (como actas de nacimiento). Una novela de Gabriel García Márquez es una fuente primaria para estudiar su estilo literario.
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Fuentes Secundarias: Analizan, interpretan o evalúan las fuentes primarias. Son "segundas manos". Ejemplos: libros de texto, artículos de revistas especializadas que analizan un estudio, biografías, documentales que interpretan eventos históricos. Un libro que analiza el estilo de escritura de García Márquez es una fuente secundaria.

Fuentes Terciarias: Recopilan y organizan información de fuentes primarias y secundarias. Son, por decirlo así, "fuentes de fuentes". Ejemplos: enciclopedias, bibliografías, índices, directorios, guías. Wikipedia puede ser una fuente terciaria, aunque requiere cuidado por la variabilidad de su contenido.
¿Cómo puedes usar esto? Si estás haciendo un trabajo sobre la Revolución Mexicana, podrías consultar el Plan de Ayala (fuente primaria), un libro de historia sobre la Revolución (fuente secundaria), y una enciclopedia para obtener una visión general rápida (fuente terciaria). Saber distinguir entre ellas te permite evaluar la credibilidad y la profundidad de la información que encuentras, y construir argumentos más sólidos y bien fundamentados. Recuerda, siempre busca la información más cercana posible al origen del evento para tener una comprensión más precisa.