
La fase preanalítica del Examen General de Orina (EGO) comprende todos los pasos que ocurren antes de que la muestra sea analizada en el laboratorio. Esta fase es crucial porque los errores aquí pueden llevar a resultados incorrectos. Resultados incorrectos significan diagnósticos equivocados y tratamientos ineficaces.
Recolección de la Muestra
La recolección adecuada es la piedra angular de la fase preanalítica. Existen varios métodos, cada uno con sus propias implicaciones. El método más común es la orina de micción espontánea. Para obtener resultados óptimos, se prefiere la muestra de la primera orina de la mañana. Esta muestra está más concentrada y refleja mejor la función renal durante la noche.
Otra opción es la recolección de la orina de chorro medio. El paciente debe limpiar el área genital con agua y jabón suave. Luego, debe orinar una pequeña cantidad en el inodoro antes de recolectar el resto en el recipiente estéril. Esto ayuda a minimizar la contaminación con células y bacterias de la uretra.
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En algunos casos, se requiere una recolección de orina de 24 horas. Este método es usado para medir la cantidad total de ciertas sustancias excretadas en la orina a lo largo de un día. Es vital que el paciente reciba instrucciones claras y precisas sobre cómo recolectar la muestra. Cualquier omisión o error puede invalidar los resultados.
Instrucciones al Paciente
La comunicación clara y precisa con el paciente es fundamental. El personal médico debe explicar detalladamente cómo recolectar la muestra. Deben destacar la importancia de seguir las instrucciones para evitar resultados erróneos. Deben responder cualquier pregunta que el paciente pueda tener.

Las instrucciones deben incluir el tipo de recipiente a utilizar (estéril), el método de recolección apropiado (chorro medio, 24 horas, etc.) y los requisitos especiales (como ayuno o suspensión de medicamentos). Es importante advertir sobre posibles factores que pueden alterar los resultados. Estos pueden incluir la ingesta excesiva de líquidos, el ejercicio intenso o la menstruación.
Transporte y Almacenamiento
Una vez recolectada, la muestra debe ser transportada al laboratorio lo antes posible. El tiempo transcurrido entre la recolección y el análisis puede afectar la integridad de la muestra. Idealmente, el análisis debe realizarse dentro de las 2 horas siguientes a la recolección.

Si el análisis no puede realizarse inmediatamente, la muestra debe ser refrigerada a una temperatura entre 2 y 8 grados Celsius. La refrigeración ayuda a preservar la calidad de la muestra y a prevenir el crecimiento bacteriano. Es importante registrar la hora de recolección y la hora de refrigeración en la solicitud del examen.
El recipiente de la muestra debe estar correctamente etiquetado con el nombre completo del paciente, su número de identificación y la fecha y hora de recolección. Un etiquetado incorrecto puede generar confusión y errores en el laboratorio.

Consideraciones Especiales
Existen algunas situaciones que requieren consideraciones especiales. En el caso de los niños pequeños, puede ser necesario utilizar una bolsa recolectora de orina. En pacientes con catéter urinario, la muestra debe ser recolectada directamente del catéter con una técnica estéril.
En pacientes con infecciones del tracto urinario (ITU), es crucial evitar la contaminación de la muestra. La limpieza adecuada del área genital y la recolección de la orina de chorro medio son aún más importantes en estos casos. En pacientes con diabetes, la presencia de glucosa en la orina puede verse afectada por el control glucémico y la dieta.
Finalmente, la integridad de la fase preanalítica depende de la atención al detalle, la comunicación efectiva y el cumplimiento de los protocolos establecidos. Un enfoque meticuloso en esta fase asegura la precisión y confiabilidad de los resultados del EGO, contribuyendo a una mejor atención al paciente.