
El razonamiento es la capacidad de pensar y sacar conclusiones. Los argumentos son la forma en que expresamos ese razonamiento. Son intentos de convencer a alguien de algo, usando evidencia y lógica.
¿Qué es un Argumento?
Un argumento tiene dos partes principales: las premisas y la conclusión.
Premisas: Son las razones o la evidencia que ofrecemos. Piensa en ellas como las bases de tu argumento. Por ejemplo: "Todos los gatos maúllan" y "Mi mascota es un gato".
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Conclusión: Es la idea principal que intentamos probar. Se basa en las premisas. Usando el ejemplo anterior, la conclusión sería: "Mi mascota maúlla".
En resumen: Premisas + Razonamiento = Conclusión.

Tipos de Razonamiento
Hay diferentes maneras de razonar y construir argumentos. Dos de los más comunes son el razonamiento deductivo y el inductivo.
Razonamiento Deductivo: Comienza con una idea general y llega a una conclusión específica. Si las premisas son verdaderas, la conclusión debe ser verdadera. Es como ir de lo general a lo particular. El ejemplo anterior del gato es un razonamiento deductivo. Si "todos los gatos maúllan" es verdad y "mi mascota es un gato" también, entonces "mi mascota maúlla" necesariamente es verdad.
Razonamiento Inductivo: Comienza con observaciones específicas y llega a una conclusión general. Es como ir de lo particular a lo general. Por ejemplo, si vemos muchos cisnes blancos, podríamos concluir que "todos los cisnes son blancos". Sin embargo, esta conclusión podría ser falsa si luego encontramos un cisne negro. El razonamiento inductivo es útil, pero no siempre garantiza la verdad de la conclusión. La conclusión es probable, pero no segura.

Estructura Básica de un Argumento
La estructura de un argumento puede ser simple o compleja, pero siempre tiene premisas y una conclusión.
Argumento Simple: Una o dos premisas que llevan directamente a una conclusión. Ejemplo: "Está lloviendo. Por lo tanto, el suelo está mojado."

Argumento Complejo: Múltiples premisas, algunas de las cuales pueden ser conclusiones intermedias que sirven como premisas para la conclusión final. Imagina un detective resolviendo un caso: reúne pistas (premisas), de cada pista saca una conclusión (conclusión intermedia) y luego usa esas conclusiones para llegar a la conclusión final: quién cometió el crimen.
Identificando Argumentos
A veces, los argumentos no se presentan de forma clara. Para identificarlos, busca palabras clave que indiquen premisas o conclusiones.
Palabras que indican premisas: porque, ya que, dado que, debido a, puesto que.

Palabras que indican conclusiones: por lo tanto, por consiguiente, entonces, así, en conclusión.
Por ejemplo: "Dado que está lloviendo, entonces voy a llevar un paraguas." "Dado que" indica la premisa ("está lloviendo") y "entonces" indica la conclusión ("voy a llevar un paraguas").
En Resumen
Entender la estructura del razonamiento y los argumentos es importante para pensar de forma clara y comunicarnos de forma efectiva. Practica identificando premisas y conclusiones en diferentes situaciones. Cuanto más practiques, mejor serás en construir argumentos sólidos y en evaluar los argumentos de los demás.