
Meditar puede parecer complicado, pero no lo es. La pregunta clave es: ¿En qué tengo que pensar cuando medito? En realidad, la respuesta te sorprenderá: ¡no tienes que "pensar" en nada en particular! La meditación se trata más de observar tus pensamientos que de intentar controlarlos.
Paso 1: Elige un Enfoque
Si bien no buscas pensar activamente, es útil tener un punto de enfoque. Este enfoque te ayuda a anclarte y a regresar cuando tu mente divague. Ejemplos comunes:
- La respiración: Siente el aire entrando y saliendo por tu nariz o cómo se expande tu abdomen al respirar. (Ejemplo: "Inhalo... exhalo...")
- Un mantra: Una palabra o frase que repites silenciosamente. (Ejemplo: "Paz... Amor...")
- Las sensaciones físicas: Presta atención a las sensaciones en tu cuerpo, como el contacto de tus pies con el suelo.
- Sonidos: Escucha los sonidos a tu alrededor sin juzgarlos ni analizarlos.
Paso 2: Observa tus Pensamientos
Aquí está la clave: los pensamientos vendrán. ¡Es natural! No te frustres. No intentes detenerlos. Simplemente obsérvalos como si fueran nubes pasando por el cielo. Reconoce el pensamiento ("Estoy pensando en la cena...") y luego, suavemente, regresa a tu enfoque (...a mi respiración).
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No te juzgues por tener pensamientos. Todos los tienen. La práctica está en el regreso constante al enfoque elegido.

Paso 3: Se Paciente y Compasivo Contigo Mismo
Al principio, puede que sientas que tu mente está más activa que nunca. ¡Eso es normal! La meditación es una habilidad que se desarrolla con la práctica. Sé paciente contigo mismo. Cada vez que te das cuenta de que tu mente divagó y la regresas, estás fortaleciendo tu capacidad de concentración.
Trátate con compasión. Si te frustras, respira profundamente y recuerda que esto es un proceso. No hay "meditación perfecta".
![En Que Hay Que Pensar Cuando Se Medita - [Aprende Como Hacerla]](https://i0.wp.com/consigueriqueza.com/wp-content/uploads/2018/05/que-pensar-cuando-se-medita.png?resize=518%2C366)
Paso 4: Meditación Guiada (Opcional)
Si te cuesta empezar solo, prueba una meditación guiada. Hay muchas disponibles en línea y en aplicaciones. Estas meditaciones te dan instrucciones específicas y te ayudan a mantener el enfoque.
En Resumen
Cuando meditas, no tienes que "pensar" en algo específico. Simplemente elige un punto de enfoque (como la respiración), observa tus pensamientos sin juzgarlos, y regresa suavemente a tu enfoque cada vez que tu mente divague. Sé paciente y compasivo contigo mismo. ¡Con la práctica, la meditación se convertirá en una herramienta valiosa para reducir el estrés y mejorar tu bienestar!