
El capítulo 4 de El Fantasma de Canterville se centra en el empeoramiento del estado anímico del fantasma y el aumento de la compasión de Virginia, la hija mayor de los Otis, hacia él.
El Desgaste del Fantasma
El fantasma está desesperado. Sus intentos de asustar a la familia Otis han fracasado por completo. En lugar de causar terror, sólo provoca risa y molestia. Imagina que intentas dar un susto y la gente se ríe. Eso es lo que le pasa al fantasma.
Está cansado y deprimido. Ya no tiene la energía ni la motivación para seguir con sus trucos. Antes, disfrutaba haciendo ruido con sus cadenas y apareciendo con su armadura. Ahora, le resulta un esfuerzo enorme.
Must Read
Se da cuenta de que la familia Otis es diferente a cualquier otra que haya habitado la casa. Son inmunes a sus tácticas de miedo. No creen en fantasmas, o al menos, no le tienen miedo a él.
La Compasión de Virginia
Virginia, a diferencia de sus hermanos, siente lástima por el fantasma. Observa su tristeza y desesperación. Ella es la única que parece comprender su sufrimiento. Piensa en cómo te sentirías si alguien estuviera solo y triste. Eso es lo que siente Virginia por el fantasma.

Un día, Virginia encuentra al fantasma profundamente deprimido. Está sentado y lamentándose. Ella se acerca a él y le habla. Esta es la primera vez que alguien de la familia Otis le muestra verdadera comprensión y empatía.
La Conversación Crucial
Virginia le pregunta al fantasma por qué está tan triste. Él le confiesa su desesperación y su incapacidad para descansar en paz. Le explica que ha cometido actos terribles en el pasado y que está condenado a vagar por el castillo hasta que alguien rece por su alma.

El fantasma le revela a Virginia el secreto para liberarlo de su maldición. Necesita a alguien que tenga un corazón puro y que esté dispuesto a sacrificar algo por él. Esta persona debe llorar por sus pecados y rezar por su perdón.
Virginia, con su compasión y bondad, se convierte en la única esperanza del fantasma. Este capítulo establece la conexión entre Virginia y el fantasma, preparando el terreno para el desenlace de la historia.
En resumen, el capítulo 4 muestra el declive del fantasma y el nacimiento de la compasión de Virginia, estableciendo las bases para su eventual redención. Virginia empieza a ver al fantasma no como un monstruo, sino como un alma atormentada que necesita ayuda.