
Un texto bien escrito tiene tres partes principales: introducción, desarrollo, y conclusión. Cada parte tiene una función específica y trabajan juntas para presentar una idea de manera clara y comprensible.
Introducción: El Comienzo
La introducción es la primera parte de un texto. Su objetivo principal es presentar el tema al lector y captar su atención. Piensa en la introducción como el "gancho" que atrae al lector a seguir leyendo.
¿Qué debe incluir la introducción? Generalmente, la introducción incluye:
Must Read
- Una frase o párrafo inicial que atrae la atención.
- Una breve presentación del tema principal.
- Una tesis, que es la idea principal que se va a defender o explicar a lo largo del texto.
Ejemplo: Imagina que vas a escribir sobre la importancia de comer frutas y verduras. Tu introducción podría empezar con una pregunta llamativa: "¿Sabías que una alimentación saludable puede cambiar tu vida?". Luego, presentarías brevemente el tema de las frutas y verduras, y finalmente, dirías tu tesis: "En este texto, explicaremos por qué comer frutas y verduras es esencial para una buena salud."
Desarrollo: El Cuerpo del Texto
El desarrollo es la parte más extensa del texto. Aquí es donde se explica y se justifica la tesis presentada en la introducción. El desarrollo se divide en párrafos, y cada párrafo se centra en un aspecto específico del tema.

¿Qué debe incluir el desarrollo?
- Cada párrafo debe tener una idea principal que respalde la tesis.
- Deben incluirse evidencias, ejemplos, datos, o argumentos que apoyen la idea principal de cada párrafo.
- Los párrafos deben estar conectados lógicamente entre sí para que el texto tenga coherencia.
Ejemplo: Siguiendo el ejemplo de las frutas y verduras, un párrafo del desarrollo podría hablar sobre los beneficios de la vitamina C que se encuentra en las naranjas. Otro párrafo podría hablar sobre la fibra que aportan las verduras de hoja verde. Cada párrafo estaría respaldado por información sobre los nutrientes específicos y sus beneficios para la salud.

Conclusión: El Final
La conclusión es la parte final del texto. Su objetivo es resumir las ideas principales y reforzar la tesis. La conclusión debe dejar al lector con una impresión clara y duradera.
¿Qué debe incluir la conclusión?

- Un breve resumen de las ideas principales del desarrollo.
- Una reafirmación de la tesis, pero no repitiéndola exactamente igual a como se presentó en la introducción.
- Una frase o párrafo final que cierre el tema y deje al lector con una reflexión.
Ejemplo: Para finalizar el texto sobre frutas y verduras, la conclusión podría resumir los beneficios de las vitaminas, la fibra y otros nutrientes que se encuentran en estos alimentos. Reafirmaría la tesis de que comer frutas y verduras es esencial para la salud. Y terminaría con una frase como: "Así, incorporar frutas y verduras a tu dieta diaria es una inversión en tu bienestar a largo plazo."
En resumen, la introducción presenta el tema, el desarrollo lo explica y justifica, y la conclusión lo resume y refuerza. Dominar estas tres partes es clave para escribir textos claros y efectivos.