
Los Correctos para la Administración de Medicamentos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son un conjunto de principios que guían la práctica segura y eficaz de la administración de medicamentos. En esencia, buscan prevenir errores y maximizar los beneficios para el paciente. Su correcta aplicación es fundamental para la seguridad del paciente.
¿Cuáles son estos "correctos"? Tradicionalmente, se habla de "los cinco correctos," pero a menudo se expanden a más. Consideremos los más importantes:
1. Paciente Correcto: Verificar la identidad del paciente. Preguntar su nombre y fecha de nacimiento y contrastarlo con la historia clínica o brazalete de identificación. Por ejemplo, antes de administrar insulina a un paciente, confirmar su nombre y número de historia clínica.
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2. Medicamento Correcto: Asegurarse de que el medicamento prescrito es el que se está administrando. Revisar la etiqueta del medicamento con la orden médica. Nunca administrar un medicamento que no esté claramente etiquetado o si se tiene dudas sobre su identidad. Por ejemplo, verificar si se está administrando amoxicilina y no otra penicilina.
3. Dosis Correcta: Administrar la dosis exacta prescrita por el médico. Utilizar dispositivos de medición precisos. Por ejemplo, al administrar jarabe a un niño, usar la jeringa dosificadora proporcionada con el medicamento.

4. Vía Correcta: Administrar el medicamento por la vía especificada en la orden médica (oral, intravenosa, intramuscular, etc.). Por ejemplo, administrar un antibiótico oral por la boca, no inyectado.
5. Hora Correcta: Administrar el medicamento en el horario especificado. Esto asegura niveles terapéuticos adecuados en el organismo. Por ejemplo, administrar un antibiótico cada 8 horas para mantener una concentración constante en sangre.

6. Documentación Correcta: Registrar la administración del medicamento inmediatamente después de administrarlo. Incluir la fecha, hora, dosis, vía y cualquier observación relevante. Esto ayuda a mantener un registro preciso y evita la repetición o la omisión de dosis.
Aplicación Práctica: Tanto profesionales de la salud como pacientes y cuidadores pueden beneficiarse de conocer estos principios. Los profesionales deben aplicarlos rigurosamente en su práctica diaria. Los pacientes y cuidadores deben verificar que se estén cumpliendo y no dudar en preguntar si tienen alguna duda o inquietud. Al seguir estos "correctos", contribuimos a una administración de medicamentos más segura y efectiva, minimizando riesgos y maximizando los beneficios terapéuticos.