
La Superficie Corporal (SC) es, en esencia, la medida del área total de la piel de una persona. Imagínalo como si envolvieras a alguien en papel de regalo y luego midieras ese papel. Claro, ¡no lo hacemos así! Pero es para que te hagas una idea.
¿Por qué es importante la Superficie Corporal?
La SC es crucial en medicina, especialmente en:
- Dosificación de medicamentos: Algunos fármacos, como la quimioterapia, se dosifican según la SC para asegurar que la dosis sea la correcta para el tamaño del paciente. Una dosis incorrecta podría ser ineficaz o tóxica.
- Estimación de la pérdida de líquidos en quemaduras: En pacientes quemados, la SC quemada ayuda a calcular la cantidad de líquidos que necesitan para mantenerse hidratados y evitar complicaciones.
- Seguimiento del crecimiento en niños: La SC se utiliza para evaluar el desarrollo y la salud de los niños.
¿Cómo se calcula la Superficie Corporal?
Existen varias fórmulas para calcular la SC, pero una de las más comunes es la fórmula de Mosteller:
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SC (m²) = √ (Altura (cm) x Peso (kg) / 3600)
¡No te asustes con la raíz cuadrada! Vamos a desglosarla:

- Mide la altura del paciente en centímetros (cm). Por ejemplo, digamos que mide 170 cm.
- Mide el peso del paciente en kilogramos (kg). Digamos que pesa 70 kg.
- Multiplica la altura por el peso: 170 cm x 70 kg = 11900
- Divide el resultado por 3600: 11900 / 3600 = 3.3055
- Calcula la raíz cuadrada del resultado: √3.3055 ≈ 1.82
Por lo tanto, la Superficie Corporal de esta persona es aproximadamente 1.82 metros cuadrados.
Otras Fórmulas y Herramientas
Aunque la fórmula de Mosteller es popular, existen otras fórmulas como la de Haycock y Du Bois. Además, existen calculadoras online que facilitan el cálculo, solo necesitas ingresar la altura y el peso.

Es importante recordar: la SC es una estimación. Siempre consulta a un profesional de la salud para obtener información precisa y personalizada, especialmente en contextos médicos.
En resumen, la Superficie Corporal es una herramienta valiosa en medicina que, con un poco de matemáticas básicas (¡y quizás una calculadora!), podemos entender y apreciar su importancia.