
Purgar un sistema hidráulico es como deshacerte de las burbujas de aire en tu refresco favorito. Imagina un refresco con muchas burbujas: ¡no sabe tan bien y no puedes disfrutarlo plenamente! Lo mismo ocurre con un sistema hidráulico con aire atrapado.
Identifica los puntos de purga
Primero, busca los puntos de purga. Son como pequeños grifos estratégicamente ubicados en el sistema. Piensa en ellos como las valvulas de escape de una olla a presión. Estos puntos permiten que el aire salga sin que tengas que desmontar todo.
Generalmente se ubican en los puntos más altos del sistema. El aire, siendo más ligero que el líquido, tiende a acumularse arriba. Busca pequeñas válvulas o tornillos, a menudo etiquetados. Puedes consultar el manual de tu equipo para ubicarlos con exactitud.
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Prepara tus herramientas
Necesitarás algunas herramientas básicas. Una llave inglesa del tamaño adecuado para los puntos de purga. Un recipiente para recoger el líquido que salga. Y trapos para limpiar cualquier derrame. ¡La limpieza es importante!
También es recomendable tener a mano líquido hidráulico nuevo. Así podrás rellenar el sistema después de purgarlo. Asegúrate de usar el tipo de líquido correcto especificado por el fabricante.

El proceso de purga paso a paso
Comienza abriendo lentamente el primer punto de purga. Observa qué sale. Si sale solo aire, ¡excelente! Ese es el objetivo. Si sale líquido con burbujas, sigue purgando hasta que salga líquido limpio y sin burbujas.
Cierra el punto de purga antes de que el recipiente se llene por completo. Esto evitará que entre aire de nuevo en el sistema. Aprieta el punto de purga con firmeza, pero no demasiado fuerte, para no dañarlo.
Repite este proceso en todos los puntos de purga del sistema. Empieza por los puntos más alejados del cilindro o bomba principal. Esto asegura que todo el aire se desplace hacia afuera.

Observa el nivel del líquido hidráulico
Mientras purgas, verifica constantemente el nivel del líquido hidráulico en el depósito. Purgar el sistema hace que el nivel baje. Rellena con líquido nuevo según sea necesario para mantener el nivel adecuado.
Piensa en el depósito como el tanque de gasolina de un coche. Si el tanque está vacío, el coche no funciona correctamente. Lo mismo ocurre con el sistema hidráulico si el nivel de líquido es bajo.

Prueba el sistema
Después de purgar todos los puntos y rellenar el líquido, prueba el sistema. Acciona los cilindros o mecanismos hidráulicos. Observa si funcionan suavemente y sin tirones. Si todavía hay problemas, repite el proceso de purga.
Si el sistema funciona correctamente, ¡felicidades! Has purgado el sistema hidráulico con éxito. Si los problemas persisten, consulta a un profesional. A veces, los problemas son más complejos y requieren experiencia.
Consejos adicionales
Algunos sistemas requieren un procedimiento de purga específico. Consulta siempre el manual del fabricante. El manual es tu mejor amigo. Te guiará paso a paso para purgar el sistema correctamente.

No te apresures. La purga del sistema hidráulico requiere paciencia. Tómate tu tiempo y asegúrate de que todo el aire salga. Un trabajo bien hecho te ahorrará problemas a largo plazo.
Usa guantes y gafas de seguridad. El líquido hidráulico puede ser irritante para la piel y los ojos. La seguridad es lo primero. Protege tu cuerpo mientras trabajas.
Finalmente, recuerda que un sistema hidráulico bien mantenido funciona de manera más eficiente y dura más. Purgar el sistema regularmente es una parte importante del mantenimiento. ¡Cuida tu equipo y él te cuidará a ti!