
El Rosario es una poderosa oración católica. Se centra en la vida de Jesucristo y la Virgen María. Es una forma de meditar en los misterios de su fe. Aquí te explicamos cómo rezar el Rosario a la Virgen de Guadalupe.
Preparación
Primero, encuentra un lugar tranquilo. Un lugar donde puedas concentrarte. Puedes tener una imagen o estatua de la Virgen de Guadalupe. También, ten un Rosario en tus manos. Un Rosario tiene cuentas que te ayudan a seguir la oración.
La Señal de la Cruz
Comienza haciendo la Señal de la Cruz. Con tu mano derecha, toca tu frente, pecho, hombro izquierdo y hombro derecho. Mientras haces esto, di: "Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén."
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El Credo de los Apóstoles
Luego, reza el Credo de los Apóstoles. Esta oración resume las creencias centrales de la fe católica. Dice así: "Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén."
El Padre Nuestro
Ahora, reza un Padre Nuestro. Esta es la oración que Jesús enseñó a sus discípulos. Di: "Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén."

El Ave María
Reza tres Ave Marías. Esta oración honra a la Virgen María. Dice: "Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén." Estas tres Ave Marías a menudo se rezan pidiendo fe, esperanza y caridad.
El Gloria
Reza un Gloria. Esta oración alaba a la Santísima Trinidad. Dice: "Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén."

Los Misterios
El Rosario se divide en cinco "decenas". Cada decena consiste en un Padre Nuestro, diez Ave Marías, y un Gloria. Antes de cada decena, anuncia el misterio que vas a meditar. Hay cuatro conjuntos de misterios: Gozosos (lunes y sábado), Dolorosos (martes y viernes), Gloriosos (miércoles y domingo), y Luminosos (jueves). Por ejemplo, si estás rezando el Rosario un lunes, rezarías los Misterios Gozosos. El primer Misterio Gozoso es la Anunciación. Medita en este misterio mientras rezas el Padre Nuestro y las diez Ave Marías.
Oración Final
Después de las cinco decenas, reza la Salve Regina. Esta oración pide la intercesión de la Virgen María. Dice: "Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén."

Oración Adicional a la Virgen de Guadalupe
Puedes añadir una oración específica a la Virgen de Guadalupe. Por ejemplo, puedes decir: "Santa María de Guadalupe, Reina de México y Emperatriz de América, intercede por nosotros ante tu Hijo Jesús. Ayúdanos a ser fieles a nuestra fe y a amar a todos nuestros hermanos y hermanas. Amén."
La Señal de la Cruz (Final)
Termina con la Señal de la Cruz, como al principio. Recuerda que la constancia en la oración del Rosario trae paz y consuelo.