
Una ecuación diferencial no homogénea es aquella donde el término independiente (el que no multiplica a la función desconocida ni a sus derivadas) no es cero. Resolverlas implica encontrar una función que satisfaga la ecuación, considerando tanto la solución general de la ecuación homogénea asociada como una solución particular de la no homogénea.
El proceso general se divide en dos partes:
- Resolver la ecuación homogénea asociada: Reemplaza el término independiente por cero y resuelve la ecuación resultante. Esta solución, denotada como yh, contiene constantes arbitrarias.
Ejemplo: Dada y'' + y = x. La ecuación homogénea asociada es y'' + y = 0. La solución general de esta ecuación es yh = C1cos(x) + C2sin(x), donde C1 y C2 son constantes.
- Encontrar una solución particular: Debes hallar una función yp que satisfaga la ecuación no homogénea original. Existen varios métodos para esto, como el método de los coeficientes indeterminados o el método de variación de parámetros.
Ejemplo: Para y'' + y = x, usando el método de los coeficientes indeterminados, proponemos una solución particular de la forma yp = Ax + B. Derivando dos veces y sustituyendo en la ecuación original, obtenemos A=1 y B=0. Por lo tanto, yp = x.
La solución general de la ecuación no homogénea es la suma de la solución homogénea y la solución particular: y = yh + yp.

Ejemplo: Para la ecuación y'' + y = x, la solución general es y = C1cos(x) + C2sin(x) + x.
Importancia: Las ecuaciones diferenciales no homogéneas son fundamentales para modelar sistemas donde hay una fuerza externa o una entrada que influye en el comportamiento del sistema. Por ejemplo, en circuitos eléctricos con una fuente de voltaje variable o en el movimiento de un objeto sujeto a una fuerza externa, como la gravedad o la resistencia del aire.