
Redactar en tercera persona y en pasado implica narrar eventos desde la perspectiva de un observador externo, utilizando verbos conjugados en tiempos pasados (pretérito perfecto simple, pretérito imperfecto, pretérito pluscuamperfecto, etc.). El narrador no es un personaje dentro de la historia; simplemente relata lo que sucedió.
Un aspecto clave es la objetividad. Al escribir en tercera persona, se busca minimizar la subjetividad y los sentimientos personales del autor. Se describe lo que ocurrió de manera imparcial, aunque inevitablemente la selección de detalles y la estructura narrativa introducen una forma de interpretación.
La elección del tiempo pasado es fundamental. El pasado sitúa la acción en un momento anterior al presente de la escritura. Esto permite construir una narrativa que ya ha ocurrido y que, por lo tanto, puede ser relatada con una perspectiva retrospectiva. La selección del tiempo pasado específico (p.ej., imperfecto para acciones habituales, perfecto simple para acciones puntuales) impacta el ritmo y el tono de la narración.
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El uso de pronombres también es crucial. En lugar de "yo", "nosotros", "tú", se emplean "él", "ella", "ellos", "ellas" y "usted". Esto refuerza la distancia entre el narrador y la acción narrada. La tercera persona proporciona una sensación de autoridad y generalidad.

La coherencia temporal es vital. Una vez que se establece un tiempo pasado predominante, la narración debe mantener esa coherencia, salvo que haya un propósito narrativo específico para cambiar de tiempo (por ejemplo, un flashback).
Ejemplo 1: "El detective llegó a la escena del crimen. Observó cuidadosamente cada detalle. Notó una pequeña mancha de sangre en la alfombra."

Ejemplo 2: "María había estudiado durante horas para el examen. Esperaba obtener una buena nota. Sin embargo, el día del examen, se sintió muy nerviosa."
Escribir en tercera persona y en pasado es esencial en la narrativa de ficción (novelas, cuentos), reportes periodísticos, investigaciones académicas, e incluso en la redacción de informes técnicos. Permite presentar información de manera clara, concisa y con un tono de autoridad que inspire confianza al lector. El dominio de esta técnica mejora significativamente la credibilidad y el impacto de la comunicación.