
Deshuesar un pollo para hacer arrollado es la técnica de remover todos los huesos del pollo, manteniendo la piel y la carne intactas en la mayor medida posible. El resultado es una "bolsa" de pollo que luego se rellena, se enrolla y se cocina. Se usa principalmente para preparar arrollados (rollos de pollo rellenos) pero también para rellenos de todo tipo.
Pasos para Deshuesar un Pollo
Aquí te mostramos una guía rápida y sencilla:
- Preparación: Necesitas un pollo entero, un cuchillo afilado (preferiblemente uno de deshuesar), y una tabla de cortar. Asegúrate de que el pollo esté limpio y seco.
- Primer Corte: Coloca el pollo con la pechuga hacia arriba. Realiza un corte a lo largo de la quilla (el hueso central del pecho) desde el cuello hasta el extremo inferior.
- Deshuesado del Pecho: Con el cuchillo, despega la carne del hueso de la pechuga. Trabaja con cuidado, usando movimientos cortos y precisos. El objetivo es mantener la piel lo más entera posible. Importante: No tengas miedo de usar tus dedos para ayudarte a separar la carne.
- Deshuesado de las Patas y Alas: Dobla una pata hacia atrás hasta que se disloque la articulación. Corta alrededor del hueso del muslo y raspa la carne hacia abajo. Puedes optar por cortar el hueso al final (dejando solo la parte inferior de la pata con hueso) o retirarlo por completo. Repite el proceso con la otra pata y las alas. Si decides dejar la parte inferior de las patas con hueso, recuerda quitar los tendones.
- Deshuesado de la Espalda: Continúa despegando la carne de los huesos de la espalda. Trabaja gradualmente hasta que toda la estructura ósea esté separada de la carne. Este es el paso más delicado, requiere paciencia y precisión.
- Remoción de la Carcasa: Una vez que hayas despegado toda la carne, cuidadosamente levanta la carcasa (la estructura ósea) y sepárala del pollo. Deberías tener una "bolsa" de pollo lista para rellenar.
- Inspección Final: Revisa la carne y retira cualquier hueso pequeño o cartílago que haya quedado. ¡Ya está listo para rellenar y enrollar!
Consejo Práctico: Si encuentras áreas difíciles, no forces el cuchillo. Usa tus dedos para ayudar a separar la carne. La práctica hace al maestro; no te preocupes si no sale perfecto la primera vez. La clave es la paciencia!