
Ajustar la patilla de las gafas significa modificar la curvatura y posición de las patillas para que las gafas se ajusten cómodamente y de forma segura a tu rostro. Unas gafas bien ajustadas no se deslizarán ni causarán puntos de presión.
A continuación, te explicamos cómo hacerlo paso a paso:
Paso 1: Identifica el problema. ¿Las gafas se deslizan por tu nariz? ¿Están demasiado apretadas detrás de las orejas? ¿Una patilla es más alta que la otra? Identificar el problema es crucial para saber dónde ajustar.
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Paso 2: Calienta las patillas (si es necesario). Para las gafas de pasta, el calor las hace más maleables. Utiliza un secador de pelo a temperatura baja, dirigiendo el aire caliente a la zona que necesitas ajustar durante unos 15-20 segundos. No acerques demasiado el secador para evitar dañar las gafas. Si son de metal, este paso no es necesario.

Paso 3: Dobla suavemente la patilla. Utiliza tus dedos o unos alicates especiales para gafas (recubiertos de goma para proteger las patillas) para doblar la patilla suavemente en la dirección necesaria. Si las gafas se deslizan, dobla la patilla hacia abajo y hacia adentro, justo detrás de la oreja. Si están demasiado apretadas, dóblalas hacia afuera. Si una patilla es más alta, dobla la patilla del lado más alto hacia abajo.
Ejemplo: Si la patilla te aprieta detrás de la oreja, después de calentarla con el secador, sujétala firmemente y dóblala ligeramente hacia afuera. Realiza pequeños ajustes y pruébate las gafas entre cada ajuste.

Paso 4: Prueba y repite. Pruébate las gafas y comprueba si el ajuste ha mejorado. Si no es así, repite los pasos 2 y 3 hasta que las gafas se ajusten correctamente. Recuerda ser paciente y realizar ajustes pequeños.
Importancia: Unas gafas bien ajustadas son importantes para la comodidad, evitando dolores de cabeza y marcas en la nariz. También son cruciales para la visión correcta, asegurando que las lentes estén en la posición óptima frente a tus ojos.