Las bacterias, como todos los seres vivos, necesitan nutrición para sobrevivir y crecer. Su forma de obtener esa nutrición es muy diversa, y esta diversidad es la base para clasificarlas.
La clasificación de las bacterias según su nutrición se basa en dos criterios principales: la fuente de energía que utilizan y la fuente de carbono que emplean para construir sus propias moléculas.
Bacterias según su fuente de energía
La fuente de energía divide a las bacterias en dos grandes grupos:
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- Fotótrofas: Obtienen su energía de la luz solar, como las plantas. Piensa en las cianobacterias, también conocidas como algas verde-azuladas, que realizan fotosíntesis.
- Quimiótrofas: Obtienen su energía de reacciones químicas. Estas reacciones pueden involucrar compuestos orgánicos o inorgánicos. Imagina una bacteria que obtiene energía al oxidar hierro.
Bacterias según su fuente de carbono
La fuente de carbono se refiere a la forma en que las bacterias obtienen el carbono necesario para construir sus propias moléculas orgánicas (azúcares, proteínas, etc.). Aquí también hay dos grupos principales:

- Autótrofas: Utilizan el dióxido de carbono (CO2) como su fuente principal de carbono. Son capaces de "fijar" el CO2 atmosférico, convirtiéndolo en moléculas orgánicas. Al igual que las plantas que toman CO2 del aire para crear su estructura.
- Heterótrofas: Necesitan obtener el carbono de compuestos orgánicos preexistentes, como azúcares, grasas o proteínas. Son como los animales, que deben comer para obtener su carbono. La mayoría de las bacterias que nos causan enfermedades son heterótrofas; obtienen su carbono de nuestro cuerpo.
Combinando las Clasificaciones
Podemos combinar estos dos criterios (fuente de energía y fuente de carbono) para obtener cuatro categorías principales de bacterias:
- Fotoautótrofas: Utilizan la luz solar como fuente de energía y el CO2 como fuente de carbono. Ejemplo: Cianobacterias.
- Fotoheterótrofas: Utilizan la luz solar como fuente de energía pero necesitan compuestos orgánicos como fuente de carbono. Son menos comunes.
- Quimioautótrofas: Obtienen su energía de reacciones químicas y utilizan el CO2 como fuente de carbono. Ejemplo: Bacterias que oxidan el azufre en las profundidades oceánicas.
- Quimioheterótrofas: Obtienen su energía de reacciones químicas y necesitan compuestos orgánicos como fuente de carbono. Ejemplo: La mayoría de las bacterias que nos causan enfermedades, como Escherichia coli.
En resumen, entender cómo las bacterias obtienen su nutrición nos ayuda a comprender su diversidad, su papel en el medio ambiente, y cómo interactúan con otros organismos, ¡incluidos nosotros!