
La Cesión de Derechos de Terreno Ejidal es el acto legal mediante el cual un ejidatario transfiere a otra persona, ya sea ejidatario o avecindado, los derechos que posee sobre una parcela dentro de un ejido. No implica la transferencia de la propiedad de la tierra, ya que ésta sigue siendo propiedad del ejido, sino la transmisión de los derechos de uso, aprovechamiento y usufructo.
Un aspecto crucial es que la cesión debe cumplir con requisitos específicos establecidos en la Ley Agraria y el reglamento interno del ejido. Generalmente, requiere la aprobación de la Asamblea Ejidal o, en algunos casos, del Comisariado Ejidal. Se busca asegurar que la cesión no perjudique los intereses del ejido ni viole los derechos de otros ejidatarios.
Otro punto importante es que la cesión debe constar por escrito y ser inscrita en el Registro Agrario Nacional (RAN). Este registro otorga certeza jurídica a la cesión y permite que sea oponible a terceros. Sin la inscripción, la cesión puede ser considerada nula.
Must Read
El cesionario (quien recibe los derechos) asume las obligaciones y responsabilidades del cedente (quien cede los derechos) respecto a la parcela. Esto incluye el pago de cuotas al ejido, el cumplimiento de las normas internas y el uso adecuado de la tierra.
Ejemplo 1: Un ejidatario de edad avanzada, que ya no puede trabajar la tierra, decide ceder sus derechos sobre su parcela a su hijo, quien es avecindado pero desea dedicarse a la agricultura. El hijo cumple con los requisitos del ejido y la cesión es aprobada e inscrita en el RAN.

Ejemplo 2: Dos ejidatarios acuerdan que uno de ellos cederá sus derechos sobre una pequeña parcela al otro para que éste pueda expandir su actividad ganadera. Siempre y cuando la Asamblea Ejidal apruebe la cesión y se registre adecuadamente, la operación es legal.
Es fundamental destacar que la cesión de derechos no convierte al cesionario en propietario de la tierra. La tierra sigue perteneciendo al ejido. El cesionario únicamente adquiere los derechos de uso y aprovechamiento, sujetos a las normas ejidales. Es una figura legal importante para facilitar la transmisión de derechos dentro de los ejidos y permitir la continuidad de las actividades productivas, aunque requiere un estricto apego a la legalidad para evitar conflictos y garantizar la seguridad jurídica tanto para el cedente como para el cesionario y el propio ejido. La asesoría legal es indispensable para realizar este tipo de trámites.