
El Grupo IIB de la tabla periódica, también conocido como el grupo del zinc, comprende los elementos zinc (Zn), cadmio (Cd) y mercurio (Hg). Aunque a menudo se consideran metales de transición, sus propiedades difieren significativamente de los elementos de transición típicos.
Configuración electrónica: La característica distintiva del Grupo IIB es su configuración electrónica. Todos los elementos tienen una capa d completamente llena (d10) en su estado fundamental. Por ejemplo, el zinc tiene la configuración [Ar] 3d10 4s2. Esta capa d completa hace que estos elementos sean menos reactivos que los metales de transición típicos.
Estado de oxidación: El estado de oxidación más común es +2, debido a la pérdida de los dos electrones del orbital s más externo. Por ejemplo, el zinc forma fácilmente el ion Zn2+. El mercurio, sin embargo, también muestra un estado de oxidación +1 en algunos compuestos, como el cloruro de mercurio(I) (Hg2Cl2).
Must Read
Propiedades físicas: El zinc y el cadmio son metales sólidos a temperatura ambiente, mientras que el mercurio es un líquido. El mercurio es único entre los metales por su bajo punto de fusión (-38.83 °C). Además, sus puntos de ebullición son relativamente bajos en comparación con otros metales de transición.
Propiedades químicas: Aunque menos reactivos que los metales alcalinos y alcalinotérreos, los elementos del Grupo IIB reaccionan con ácidos. El zinc, por ejemplo, reacciona con ácido clorhídrico para producir hidrógeno gaseoso y cloruro de zinc. Debido a su reactividad relativamente baja, se utilizan para recubrimientos protectores.

Ejemplos de compuestos: El óxido de zinc (ZnO) se utiliza en cremas solares y pomadas. El sulfuro de cadmio (CdS) se emplea como pigmento amarillo. El cloruro de mercurio (HgCl2), aunque tóxico, tuvo históricamente usos medicinales.
Usos prácticos: Uno de los usos más importantes del zinc es en la galvanización del acero para prevenir la corrosión. El mercurio se utiliza en termómetros y barómetros, aunque su uso está disminuyendo debido a preocupaciones de toxicidad. Estos elementos y sus compuestos tienen importantes aplicaciones en diversas industrias, incluyendo la electrónica, la farmacéutica y la automotriz.