
¿Alguna vez has visto a un médico o enfermera ponerse guantes sin tocar la parte exterior de los mismos? ¡Eso podría ser la Calzado de Guantes Técnica Abierta según la OMS! ¿Pero qué es exactamente?
En pocas palabras, es una forma específica de ponerse guantes estériles (limpios, libres de gérmenes) cuando NO se necesita una bata estéril. Es una técnica utilizada para evitar la contaminación de los guantes, lo que ayuda a proteger tanto al profesional de la salud como al paciente.
¿Cómo funciona esta técnica? Es más fácil de lo que parece. Imagina que tienes una bolsa de papas fritas: no quieres tocar las papas directamente con las manos sucias, ¿verdad? Pues, aquí es similar:
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- Primero, lávate bien las manos con agua y jabón, o utiliza un desinfectante de manos a base de alcohol. ¡Manos limpias son el punto de partida!
- Abre el paquete de guantes estériles con cuidado, sin tocar el interior.
- Para el primer guante, dobla el borde del puño hacia fuera. Esto crea una especie de "manguito" que puedes sujetar con tu mano no dominante (la que usas menos). ¡Recuerda, solo toca el borde doblado!
- Desliza la mano dominante dentro del guante.
- Ahora, con la mano ya enguantada, desliza los dedos por debajo del doblez del segundo guante. Esto te permite ponértelo sin tocar la parte externa del guante.
- Una vez que tengas ambos guantes puestos, estira los puños hacia arriba. ¡Listo!
Es fundamental evitar tocar cualquier cosa que no esté estéril una vez que tengas los guantes puestos. Piensa en ello como un juego: ¡el suelo es lava! ¡No toques la superficie de la mesa, tu ropa, o cualquier otro objeto no estéril!
¿Por qué es importante? Imagina que estás dando una inyección. Si te pones los guantes de forma incorrecta y los contaminas, podrías estar introduciendo gérmenes en el paciente, lo que podría causar una infección. La Calzado de Guantes Técnica Abierta según la OMS minimiza este riesgo.

Esta técnica es crucial en procedimientos donde la esterilidad es fundamental, como cambiar un catéter, realizar una curación de una herida, o administrar medicamentos. Aunque parezca un detalle pequeño, el uso correcto de los guantes puede marcar una gran diferencia en la seguridad del paciente y en la prevención de infecciones.
En resumen, la técnica abierta es una herramienta valiosa para mantener un ambiente estéril y proteger a todos. ¡La salud está en nuestras manos (limpias y enguantadas)!