
Resolver problemas de cálculo y selección de instalaciones y protecciones requiere un enfoque sistemático. Dividiremos el problema en partes más pequeñas. Luego, resolveremos cada parte individualmente. Finalmente, combinaremos los resultados para obtener la solución global.
Parte 1: Definición del Problema
Primero, necesitamos comprender completamente el problema. ¿Qué tipo de instalación estamos diseñando? ¿Cuáles son los requisitos de carga? Es crucial identificar la tensión de alimentación.
Segundo, identificamos las normas y reglamentos aplicables. Esto puede incluir códigos locales, nacionales o internacionales. El incumplimiento de estas normas puede generar problemas de seguridad y legales.
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Tercero, determinamos las características de la carga. ¿Es una carga resistiva, inductiva o capacitiva? Conocer el factor de potencia es importante.
Parte 2: Cálculo de la Corriente
Primero, calculamos la corriente nominal (In) de la instalación. Utilizamos la fórmula: In = P / (V * cos(φ)) donde P es la potencia, V es la tensión y cos(φ) es el factor de potencia.

Segundo, calculamos la corriente de cortocircuito (Icc). Este valor es fundamental para la selección de protecciones. Se calcula considerando la impedancia de la fuente y la impedancia del circuito.
Tercero, calculamos la corriente de sobrecarga. Esta corriente excede la corriente nominal pero no es tan alta como la de cortocircuito. Se utiliza para dimensionar los dispositivos de protección contra sobrecargas.
Parte 3: Selección de Conductores
Primero, seleccionamos el tipo de conductor adecuado. Consideramos el material (cobre o aluminio) y el tipo de aislamiento. La elección depende de la aplicación y las condiciones ambientales.

Segundo, determinamos la sección del conductor. La sección debe ser suficiente para soportar la corriente nominal. También debe tener una caída de tensión aceptable. La caída de tensión se calcula utilizando la fórmula ΔV = (√3 * I * R * L) / 1000 donde I es la corriente, R es la resistencia por km y L es la longitud.
Tercero, verificamos la capacidad de conducción de corriente del conductor. Esto se hace consultando tablas que proporcionan la capacidad de corriente en función de la sección y el método de instalación. Aseguramos que la capacidad de corriente sea mayor que la corriente nominal.
Parte 4: Selección de Protecciones
Primero, seleccionamos el dispositivo de protección contra cortocircuitos (protección contra sobrecorriente). Normalmente, se utiliza un interruptor automático o un fusible. El dispositivo debe interrumpir la corriente de cortocircuito de manera segura.

Segundo, seleccionamos el dispositivo de protección contra sobrecargas (protección térmica). Esto puede ser parte del mismo interruptor automático o un relé térmico separado. El dispositivo debe proteger el conductor contra el sobrecalentamiento debido a sobrecargas prolongadas.
Tercero, seleccionamos otros dispositivos de protección. Esto puede incluir protectores contra sobretensiones (supresores de picos) y diferenciales (interruptores diferenciales). Los diferenciales protegen contra fugas a tierra.
Parte 5: Coordinación de Protecciones
Primero, verificamos la selectividad de las protecciones. Esto significa que el dispositivo de protección más cercano a la falla debe actuar primero. Esto minimiza la interrupción del suministro eléctrico.

Segundo, verificamos la protección de respaldo. Si el primer dispositivo de protección falla, el segundo dispositivo debe actuar. Esto asegura que la falla se aísle de manera segura.
Tercero, documentamos todos los cálculos y decisiones. Esto facilita la revisión y el mantenimiento de la instalación. Incluimos diagramas unifilares y especificaciones de los equipos.
Finalmente, es crucial realizar pruebas y verificaciones después de la instalación. Esto asegura que la instalación funcione correctamente y de forma segura. Estas pruebas incluyen la medición de la resistencia de aislamiento y la verificación del funcionamiento de los dispositivos de protección.