
Las medidas de posición para datos no agrupados son valores que dividen un conjunto de datos ordenados en partes iguales. Nos indican dónde se ubica un dato particular dentro de la distribución. En esencia, nos dicen si un dato es "alto", "bajo" o "promedio" en relación con el resto.
Las principales medidas de posición son los cuartiles, los deciles y los percentiles. Los cuartiles dividen los datos en cuatro partes iguales. El primer cuartil (Q1) representa el 25% inferior de los datos, el segundo cuartil (Q2) es la mediana (50%), y el tercer cuartil (Q3) representa el 75% inferior. Los deciles dividen los datos en diez partes iguales, y los percentiles los dividen en cien partes iguales.
Para calcular estas medidas, primero debemos ordenar los datos de menor a mayor. Luego, para encontrar un percentil específico (digamos, el percentil k), usamos la siguiente fórmula: Posición = (k/100) * (n + 1), donde 'n' es el número total de datos. Si la posición no es un entero, interpolamos entre los dos datos adyacentes. Por ejemplo, si tenemos los datos 2, 4, 6, 8, 10, 12 y queremos el percentil 50 (que es la mediana), la posición sería (50/100)*(6+1) = 3.5. La mediana estaría entre el dato en la posición 3 (que es 6) y el dato en la posición 4 (que es 8). Por lo tanto, la mediana sería (6+8)/2 = 7.
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¿Dónde se usan? Imagina que eres un profesor y tienes las notas de tus alumnos. Usando percentiles, puedes determinar qué alumnos están en el 10% superior (destacados), cuáles están por debajo del promedio (necesitan ayuda), y cómo se comparan entre sí. En el mundo empresarial, los percentiles pueden ayudar a segmentar clientes según sus ingresos o hábitos de compra. En medicina, se usan para comparar el crecimiento de un niño con respecto a la población general. En resumen, las medidas de posición te dan un contexto valioso para interpretar y comparar datos.