
La bobina de arranque y trabajo de un motor monofásico son los componentes esenciales que permiten su funcionamiento. La bobina de trabajo, o principal, es la que mantiene el motor girando una vez en marcha. La bobina de arranque, o auxiliar, proporciona el par inicial necesario para vencer la inercia y empezar la rotación.
Paso 1: Identificación de las Bobinas. Generalmente, las bobinas se distinguen por su resistencia. La bobina de trabajo tiene una resistencia menor que la de arranque.
Paso 2: Conexión del Condensador (opcional). En muchos motores monofásicos, la bobina de arranque opera en conjunto con un condensador. Este condensador ayuda a crear un desfase de corriente entre las dos bobinas, mejorando el par de arranque. Ejemplo: En un motor de lavadora, el condensador está conectado en serie con la bobina de arranque.
Must Read
Paso 3: Arranque del Motor. Al energizar el motor, la corriente fluye tanto por la bobina de trabajo como por la bobina de arranque (a través del condensador, si lo tiene). La bobina de arranque genera un campo magnético que ayuda a impulsar el rotor inicialmente.
Paso 4: Desconexión de la Bobina de Arranque. Una vez que el motor alcanza una cierta velocidad (aproximadamente el 75% de su velocidad nominal), un interruptor centrífugo (u otro dispositivo similar) desconecta la bobina de arranque del circuito. Ejemplo: En un motor de bomba de agua, un interruptor centrífugo se abre, desactivando la bobina de arranque.

Paso 5: Funcionamiento Continuo. El motor continúa girando únicamente gracias al campo magnético generado por la bobina de trabajo.
Importancia Práctica: Los motores monofásicos son omnipresentes en electrodomésticos como neveras y ventiladores. Comprender el funcionamiento de las bobinas de arranque y trabajo es crucial para la reparación y el mantenimiento de estos dispositivos. Una falla en la bobina de arranque puede impedir que un refrigerador encienda, mientras que un problema en la bobina de trabajo puede causar que un ventilador se detenga abruptamente.