
La Biometría Hemática con Química Sanguínea de 27 Elementos es un análisis de sangre completo que proporciona información detallada sobre la salud del paciente. Combina dos tipos de pruebas: la biometría hemática (BH) y la química sanguínea.
Biometría Hemática (BH): Analiza los componentes celulares de la sangre. Primero, se evalúan los eritrocitos o glóbulos rojos. Se mide la cantidad (recuento), el tamaño (VCM, HCM, CMHC) y la concentración de hemoglobina (Hb) y el hematocrito (Hto). Por ejemplo, un Hto bajo podría indicar anemia. Segundo, se estudian los leucocitos o glóbulos blancos. El recuento total y la distribución de los diferentes tipos (neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos, basófilos) revelan información sobre infecciones o inflamaciones. Un aumento de neutrófilos podría indicar una infección bacteriana. Tercero, se analizan las plaquetas, importantes para la coagulación. Un recuento bajo podría indicar riesgo de sangrado.
Química Sanguínea (27 Elementos): Evalúa diversos componentes químicos en la sangre, proporcionando información sobre el funcionamiento de órganos vitales. Estos elementos generalmente incluyen: Glucosa (nivel de azúcar en sangre; importante para el diagnóstico de diabetes), Urea y Creatinina (indicadores de función renal; niveles elevados sugieren problemas renales), Electrolitos (sodio, potasio, cloro; importantes para el equilibrio de fluidos y la función nerviosa), Enzimas Hepáticas (ALT, AST, GGT; indican daño hepático), Lípidos (colesterol total, HDL, LDL, triglicéridos; importantes para la salud cardiovascular), y Proteínas Totales y Albúmina (evalúan el estado nutricional y la función hepática). Por ejemplo, triglicéridos altos pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.
Must Read
Este análisis completo es valioso para el diagnóstico y monitoreo de diversas enfermedades, desde infecciones y anemias hasta enfermedades renales, hepáticas y metabólicas. Por ejemplo, en el chequeo de un paciente con fatiga crónica, este examen puede revelar tanto una anemia (BH) como un problema renal subyacente (Química Sanguínea). Además, es crucial para la evaluación preoperatoria, ya que ayuda a identificar posibles riesgos antes de la cirugía.