
El brazo, la parte del cuerpo entre el hombro y el codo, necesita sangre para funcionar. Esta sangre llega y se va a través de venas y arterias. Las arterias llevan sangre rica en oxígeno desde el corazón hacia el brazo. Las venas, por otro lado, regresan la sangre, ya sin tanto oxígeno, de vuelta al corazón.
Arterias del Brazo
La principal arteria del brazo es la arteria braquial. Imagina que es la autopista principal. Esta arteria baja desde el hombro hasta el codo. Es muy importante porque se usa para medir la presión arterial. Cuando el doctor te toma la presión, está apretando la arteria braquial.
Cerca del codo, la arteria braquial se divide en dos: la arteria radial y la arteria ulnar. Piensa en esto como si la autopista principal se dividiera en dos carreteras secundarias. La arteria radial corre a lo largo del hueso radio, en el lado del pulgar. La arteria ulnar corre a lo largo del hueso cúbito, en el lado del meñique.
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Estas dos arterias, la radial y la ulnar, continúan hacia la mano, donde forman arcos arteriales que aseguran que la mano reciba suficiente sangre, incluso si una de las arterias se bloquea.
Venas del Brazo
Las venas del brazo son más numerosas y variables que las arterias. Se dividen en dos sistemas principales: venas profundas y venas superficiales.

Las venas profundas corren al lado de las arterias principales. Así, hay venas radiales, venas ulnares y la vena braquial. Estas venas profundas ayudan a retornar la mayor parte de la sangre del brazo.
Las venas superficiales están más cerca de la piel. Son las que se ven a veces a través de la piel, especialmente cuando hace calor o después de hacer ejercicio. Las más importantes son la vena cefálica y la vena basílica.

La vena cefálica corre a lo largo del lado externo del brazo, desde la mano hasta el hombro. La vena basílica corre a lo largo del lado interno del brazo, desde la mano hasta el codo, donde se une a la vena braquial.
Estas venas superficiales son importantes porque son las que se usan para extraer sangre o insertar un catéter intravenoso. Piensa en ellas como "rutas alternativas" para regresar la sangre al corazón.
En resumen, las arterias llevan la sangre al brazo, mientras que las venas la regresan. Entender esta anatomía ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar problemas relacionados con la circulación sanguínea en el brazo. Un conocimiento básico de las venas y arterias del brazo permite entender mejor cómo funciona nuestro cuerpo.