
Pantalla negra al encender el ordenador. ¡No te preocupes, podemos solucionarlo! Sigue estos pasos de forma sistemática.
1. Entender el Problema
Define el problema con precisión. ¿La pantalla está completamente negra, o ves algún cursor o mensaje? ¿Oyes los ventiladores girar? Entender los síntomas es crucial.
2. Recopilar Información Relevante
¿Qué sucedió antes de que apareciera el problema? ¿Instalaste nuevo hardware o software? ¿Hubo una actualización reciente del sistema operativo?
Must Read
Observa las luces de la torre. ¿Parpadean o están fijas? ¿Escuchas pitidos? Anota cualquier sonido o indicación.
3. Desarrollar Posibles Soluciones
Empieza con las soluciones más sencillas. Revisa la conexión del monitor. Asegúrate de que el cable (HDMI, VGA, DisplayPort) esté bien conectado tanto al ordenador como al monitor.
Prueba con un monitor diferente. Si tienes otro monitor disponible, conéctalo. Esto te dirá si el problema está en el monitor original.

Comprueba la tarjeta gráfica. Si tienes una tarjeta gráfica dedicada, asegúrate de que esté bien instalada. Si es posible, prueba con otra tarjeta gráfica diferente.
Desconecta periféricos innecesarios. Desconecta impresoras, USBs, y cualquier otro dispositivo conectado. A veces un periférico defectuoso puede causar problemas.
Reinicia el ordenador "en frío". Apaga el ordenador por completo (mantén presionado el botón de encendido). Luego, espera unos segundos y vuelve a encenderlo.

Comprueba la memoria RAM. Asegúrate de que los módulos de RAM estén bien instalados. Prueba a arrancar el ordenador con un solo módulo de RAM instalado.
Considera la posibilidad de un problema con la fuente de alimentación. Una fuente de alimentación defectuosa puede impedir que el ordenador se inicie correctamente. Si es posible, prueba con una fuente de alimentación diferente.
Accede al BIOS/UEFI. Al encender el ordenador, presiona repetidamente la tecla correspondiente (Del, F2, F12, Esc - consulta el manual de tu placa base). Si puedes acceder al BIOS, el problema podría ser del sistema operativo.

Arranca en modo seguro. Si puedes acceder al BIOS, intenta arrancar en modo seguro. Esto cargará solo los controladores esenciales y te permitirá diagnosticar problemas de software.
Reinstala el sistema operativo. Si has agotado todas las opciones anteriores y crees que el problema es de software, reinstalar el sistema operativo puede ser la solución. Haz una copia de seguridad de tus datos importantes antes de hacerlo.
4. Verificar la Solución
Después de aplicar cada solución, reinicia el ordenador. Comprueba si la pantalla negra ha desaparecido. Verifica que el sistema operativo se carga correctamente.

Realiza pruebas de estrés. Una vez que el ordenador esté funcionando, realiza pruebas de estrés para asegurarte de que el problema no vuelva a aparecer. Puedes usar herramientas como FurMark para la tarjeta gráfica y Memtest86 para la memoria RAM.
Si el problema persiste, es posible que necesites la ayuda de un técnico especializado. Un profesional podrá diagnosticar problemas de hardware más complejos.
Documenta los pasos. Si logras solucionar el problema, anota los pasos que seguiste. Esto te ayudará en el futuro si vuelves a tener un problema similar.
¡Mucha suerte! Con paciencia y siguiendo estos pasos, podrás resolver el problema de la pantalla negra.