
La administración basada en competencias es un enfoque moderno de la gestión empresarial. Se centra en las habilidades y conocimientos (competencias) que necesita una persona para tener éxito en su trabajo.
¿Qué son las Competencias?
Una competencia no es solo un conocimiento o una habilidad. Es una combinación de conocimientos, habilidades, actitudes y comportamientos. Estos permiten a una persona desempeñarse eficazmente en un puesto de trabajo.
Por ejemplo, la competencia de "comunicación efectiva" incluye conocer técnicas de comunicación, tener la habilidad de hablar y escribir con claridad, mostrar una actitud de escucha activa y comportarse de manera respetuosa con los demás. Las competencias son observables y medibles.
Must Read
El Enfoque Tradicional vs. El Enfoque Basado en Competencias
Tradicionalmente, la administración se centraba en la descripción del puesto. Se definían las tareas que una persona debía realizar. El enfoque basado en competencias se centra en el cómo se realizan esas tareas. Busca identificar las competencias que permiten un desempeño superior.
Imaginemos un puesto de "vendedor". El enfoque tradicional describiría las tareas: contactar clientes, presentar productos, cerrar ventas. El enfoque por competencias definiría las competencias necesarias: persuasión, negociación, orientación al cliente, conocimiento del producto. Esto permite una mejor selección y desarrollo de los empleados.

Beneficios de la Administración Basada en Competencias
Este enfoque ofrece varios beneficios para las organizaciones. Mejora la selección de personal, asegurando que los candidatos posean las competencias necesarias para el puesto. Facilita la capacitación y el desarrollo, enfocándose en las competencias que necesitan ser reforzadas. Además, contribuye a una mejor gestión del desempeño, evaluando a los empleados en función de sus competencias.
También permite una mayor flexibilidad en la gestión de recursos humanos. Las organizaciones pueden adaptar sus equipos a los cambios del mercado. El resultado es un mejor rendimiento general de la empresa.

Implementación de la Administración Basada en Competencias
La implementación de este enfoque requiere varios pasos. Primero, se debe realizar un análisis de los puestos de trabajo. Se identifican las competencias clave para cada puesto.
Luego, se crea un diccionario de competencias. Este diccionario define cada competencia de manera clara y precisa. Incluye los comportamientos observables que demuestran la competencia.

Con el diccionario de competencias, se pueden diseñar procesos de selección, capacitación y evaluación del desempeño basados en competencias. Se utilizan pruebas y entrevistas para evaluar las competencias de los candidatos. Se diseñan programas de capacitación para desarrollar las competencias que necesitan los empleados. Se evalúa el desempeño de los empleados en función de sus competencias.
Ejemplos Prácticos
En el área de recursos humanos, se utiliza para: * Selección de personal: Evaluar las competencias de los candidatos durante las entrevistas. * Capacitación y desarrollo: Diseñar programas de capacitación que desarrollen las competencias necesarias para el puesto. * Evaluación del desempeño: Evaluar el desempeño de los empleados en función de sus competencias.

En el área de gestión de proyectos, se utiliza para: * Asignación de roles: Asignar roles a los miembros del equipo en función de sus competencias. * Desarrollo de equipos: Desarrollar las competencias del equipo para mejorar su rendimiento.
Muchas empresas utilizan este enfoque. Por ejemplo, Google y Amazon son conocidas por sus rigurosos procesos de selección basados en competencias. Estas empresas buscan candidatos que posean las competencias necesarias para innovar y tener éxito en un entorno altamente competitivo. Estas prácticas les permiten construir equipos de alto rendimiento.
Conclusión
La administración basada en competencias es un enfoque efectivo para la gestión empresarial. Se centra en las habilidades y conocimientos que necesita una persona para tener éxito en su trabajo. Este enfoque ofrece varios beneficios para las organizaciones, incluyendo una mejor selección de personal, una capacitación más eficaz y una mejor gestión del desempeño.