
Un instructivo es un texto que nos dice, paso a paso, cómo hacer algo. En preescolar, trabajar con instructivos es una forma divertida de desarrollar habilidades importantes como la comprensión lectora, la atención y el seguimiento de instrucciones.
¿Cómo trabajar el instructivo con niños pequeños? Aquí te presento una guía paso a paso:
- Elegir un instructivo sencillo: Comienza con algo familiar y corto, como "Cómo hacer un sándwich de mantequilla". Asegúrate de que tenga imágenes claras. Por ejemplo, una imagen de un pan, otra de mantequilla, y otra del sándwich terminado.
- Leer el instructivo en voz alta: Léelo lentamente, señalando cada imagen mientras lo lees. Usa un lenguaje claro y simple. Por ejemplo: "Primero, tomamos el pan."
- Demostración práctica: Realiza la actividad mientras lees el instructivo. Esto ayuda a los niños a visualizar el proceso. Mientras untas la mantequilla, di: "Ahora, untamos la mantequilla en el pan."
- Participación de los niños: Permite que los niños te ayuden en el proceso, siguiendo tus indicaciones. Diles: "Ahora tú, Juanito, pon la otra rebanada de pan encima."
- Revisión del proceso: Una vez terminado, repasa cada paso para reforzar la comprensión. Pregunta: "¿Qué hicimos primero? ¿Qué hicimos después?"
- Actividades adicionales: Para reforzar, pueden dibujar los pasos del instructivo o crear su propio instructivo para una tarea sencilla.
El trabajo con instructivos es fundamental porque ayuda a los niños a desarrollar la capacidad de seguir instrucciones, esencial para el éxito en la escuela y en la vida. Además, fomenta la autonomía, ya que aprenden a realizar tareas por sí mismos siguiendo una guía. Por ejemplo, aprender a vestirse siguiendo un instructivo visual simple ayuda a que un niño gane independencia. Otro ejemplo es aprender a plantar una semilla. Trabajar con instructivos es una herramienta poderosa en la educación preescolar.